American Express, Visa, MasterCard, Discover Financial Services y JCB han creado el Estándar de Seguridad de los Datos de la Industria del Pago con Tarjeta, que será de obligado cumplimiento a partir de 2.008. La razón de esto es la inseguridad que sufren los consumidores.
Lo cierto es que con la popularización de las compras por internet, las empresas recogen innumerables datos bancarios de los usuarios, con los que crean bases. Un filón de oro para los delincuentes, sobre todo, al percatarnos de que las compañías en Europa no están obligadas a avisar al usuario del robo de sus datos, a diferencia de en Estados Unidos.
En palabras de Simon Perry, vicepresidente de Gestión de Seguridad de Computer Associates, a El País, “cuando compras con tarjeta en internet, la tienda guarda tus datos para que la próxima vez no tenga que pedírtelos y sea más fácil para el cliente. El problema es que así se crean bases de datos con información de cientos de miles de tarjetas, muy apetecibles para los delincuentes”.
Las medidas efectivas de este estándar están centradas especialmente en compras por la red, pero afectan también a cualquier compañía que se dedique a almacenar datos de sus clientes. Éstas se concretan en que los datos de los usuarios deben de estar cifrados y el acceso a los mismos vigilado, restringido y grabado. El incumplimiento de estas normas será motivo de multa, hasta el punto de quitar el permiso para utilizar dicha tarjeta.














