Con la muerte de Steve Jobs y con la religión. Así empieza y así acaba el documental Apple: el dictado de lo cool, emitido recientemente por el canal Arte.
¿Qué es lo que fascina tanto a los consumidores de los productos de Apple? ¿Qué es lo que lleva a los fans de la empresa de la manzana a hacer colas durante horas frente a sus tiendas para hacerse con el último “gadget” de Apple? Éstas son algunas de las preguntas que trata de responder el documental de Arte.
Apple, Steve Jobs, el Mac, el iPhone, el iPad, y otros productos salidos de la prodigiosa cabeza del “gurú” de la empresa de la manzana son los protagonistas de Apple: el dictado de lo cool.
Para aclarar la poderosa fascinación ejercida por Apple en el consumidor, los autores del documental acuden en busca de respuestas a Daniel Kottke, uno de los primeros colaboradores de Steve Jobs en Apple. Kootke llega a comparar el espíritu innovador del cofundador de la empresa de la manzana con el consumo de drogas psicoactivas. Tal era el ímpetu de Jobs por la innovación.
Los autores del documental buscan también respuestas al fenómeno fan generado en torno a Apple en neurólogos y filósofos. Según estos últimos, existe una conexión entre la contracultura creada por Apple y el capitalismo. Se trata de buscar la distinción, la diferenciación entre la masa mediante algo, en este caso los productos de la empresa de la manzana, a los que envuelve una especie de halo místico.
Apple es hoy en día la iglesia del consumo “cool”, concluye el documental de Arte. La empresa de la manzana es el distintivo que hace destacar al portador de la marca entre la multitud. Y no sólo eso, Apple es también una suerte de fe para sus fans más incondicionales. De hecho, la compañía de Cupertino tiene mucho de religión.
Y si los productos de Apple no bastan para dejar diferenciarse del resto, siempre existe la opción de customizarlos con oro, con diamantes e incluso con aplicaciones, como “I Am Rich”.
A pesar de que los productos de Apple no son ni mucho menos perfectos y tienen inevitablemente también algunos “puntos flacos”, lo cierto que sus fans los siguen prefiriendo al resto no sólo por su facilidad de manejo, usabilidad y diseño, sino porque tienen algo que los demás no tienen: el factor “cool”.
En el documental, hay incluso un test para posibles “yonkis” de Apple. ¿El resultado? Que más del 60% de los participantes son de hecho “adictos” a la empresa de la manzana. Y es que, como la droga, Apple ejerce cierta tiranía en sus clientes, pero lo compensa con una buena dosis de ese factor “cool” que parece no tener la competencia.















¿Sabéis qué pasa? Que son cacharros buenísimos, que no se rompen, que tengo mi primer mac (año ¡¡¡1987!!! ) que funciona y que desde hace muchos años siguen colocando productos innovadores, fáciles y de diseño impecable. Menos religiones, menos “factor cool” y menos leches: hay que aprender de ellos, aunque Steve Jobs fuera un personaje al que lícitamente se puede detestar. Es verdad que es un ecosistema cerrado, pero es práctico y durable. ¿Tienen fallos? Por supuesto, pero muchos menos que los demás. Ese es el secreto…
Cuarto Mac, 0 problemas de sofware, 0 problemas de hardware. Todos con un rendimiento igual en su último día que en el primero. A lo mejor esta gente debería comparar rendimiento y no otras chorradas.
No estoy de acuerdo para nada con el factor cool. Para diferenciarse de la masa lo suyo es no tener el dichoso iphone ya que lo tiene todo el mundo. Soy usuario de productos no apple basicamente por economía y estoy cansado de la lentitud, problemas, roturas etc. Soy usuario básico y windows siempre ha sido un caos. Mi hp va lentisíimo. Tngo un Google Nexus one que al tercer mes ya se le rompieron un par de botones por o hablar del software. Los iphones 3g de mis amigos están como el primer día salvo roces y caidas. Ni un fallito.
Hay que saber diferenciar la calidad y apple es calidad.
Podría ser muy interesante el documental, pero se pierde mucho tiempo y el hilo conductor con las críticas del traductor. Creo que los 10 primeros minutos nos queda claro a todos que en España no se pasan buenos documentales, pero debemos enfocarnos en lo que se trata el documental. El trabajo sería muy bueno (y lo es!), no lo deterioren con críticas innecesarias, que ya todos sabemos como es España en cuanto a la información.