Cada vez son más las marcas que se suman a la moda del ahorro. La actual estrategia a seguir, atraer consumidores de la competencia para luego fidelizarlos, es la tendencia que han elegido grandes cadenas de descuento como es el caso de supermercados Día o Lidl, marcas de moda como Primark o líneas aéreas de bajo coste como Vueling o Ryanair.
Pero de cara a un mercado protagonizado por cuatro millones de parados, las empresas no se resignan a que sus ventas disminuyan considerablemente, y ya son muchas las que lanzan promociones especiales dirigidas a este tipo de consumidor en paro.
En el caso de las teleoperadoras, Telefónica rebaja hasta el 50% de la factura y Vodafone asume el coste de su tarifa plana durante seis meses. Sanitas y compañías eléctricas también se ofrecen a no cobrar las facturas al cliente y algunos clubes de fútbol regalan entradas para acudir a sus partidos. Además, los consumidores desempleados pueden disfrutar de comidas y cenas gratis en diversos restaurantes.














