
En un año dominado por la crisis, muchas marcas han fabricado productos sin etiqueta para ajustar las cuentas y el balance final, a pesar de la sonada campaña de que muchas empresas no fabrican para las enseñas del distribuidor, según un análisis publicado en Expansión.
Según los datos de Optimedia, un 68% de las personas que prueban estos productos valora positiva su calidad y un 70% de los españoles incluye algún producto de marca blanca en la cesta de la compra.
La publicación económica afirma que una vez cerradas las cuentas de 2009 estas campañas de promoción de las marcas tradicionales no demostraron tener una efectividad a la altura de las campañas que promovieron.
Para Ana Rumschisky, profesora de marketing de IE Businnes School el ejemplo de Mercadona es muy importante ya que la cadena logró crear u vínculo emocional con su enseña blanca.
Las cuentas de muchas empresas, como las farmacéuticas han visto sus cuentas salvadas por los productos genéricos que producen y han visto como los estudios prueban que la publicidad “No fabrica para otras marcas”, no gusta a los consumidores.


















Eso es pan para hoy y hambre para mañana, las marcas blancas son perjudiciales en su conjunto por su falta de calidad, origen de paro ya que causan muchas bajas en la fabricación de las marcas de siempre y además se esta generando casi un monopolio entre una docena de empresas,,esto no beneficia a nadie y menos a los consumidores.
Las marcas con las ofertas y con la calidad que tienen, son mucho mejores,
Mi opinión es que se equivocan los fabricantes de marcas originales que tambien trabajan para marcas blancas, cierto es que aumentan su producción y por tanto pueden bajar sus costes, pero no deben olvidar que esta ventaja se pierde desde el momento en que los Distribuidores o Hipermercados utilizan (asi como muchos consumidores) este argumento para decir que las marcas originales y las blancas son iguales ya que las fabrican los mismos, y aunque no sea cierto, vete a convencer a muchos consumidores, a la larga es una perdida de consumidores para la empresa en cuestión.