Las especulaciones previas a la 77ª edición de los Oscars hablaban de que los índices de audiencia serían menos que estelares. Las razones de ello son el hecho de que las películas nominadas no eran los taquillazos del año pasado y los actores de algunas de ellas tampoco son muy conocidos.
Sin embargo, anunciantes como McDonald´s, American Express, Procter & Gamble, Microsoft, L´Oreal, General Motors, Pepsi-Cola Norteamérica y Anheuscher Busch pagaron una media de 1,6 millones de dólares por cada anuncio de 30 segundos. Esta es la mayor cantidad pagada jamás por una retrasmisión de los Premios de la Academia.
Este espectáculo, que tiene un público significativamente femenino, es el segundo programa con mayor audiencia de la temporada, precedido de la Super Bowl. Y la mayoría de sus anunciantes ya eran clientes de la ABC, la cadena que retransmitirá el evento hasta 2014. Sólo L´Oreal es un anunciante nuevo.
McDonald´s, que ha sido anunciante durante al menos cinco años, ha continuado este año a pesar del complicado dilema que supuso el hecho de que la película “Super Size Me” estuviera nominada al premio como Mejor Documental.
Pepsi, por su parte, utilizó tres minutos de emisión para mostrar cuatro anuncios nuevos y dos existentes. En uno de ellos, se incluían nuevas imágenes en “Spartacus”, ganadora de un Oscar en 1960, para crear una versión humorística de una famosa escena de ese clásico.
Uno de los nuevos anuncios de Pepsi fue el llamado “After Hours”, de DDB Worldwide, en el que aparecen latas de refrescos en el frigorífico de una pequeña tienda, las cuales cobran vida después de la hora de cierre. Y por último, la marca de cerveza Anheuser-Busch aprovechó para lanzar tres nuevos anuncios de la agencia DDB Chicago y repetir uno existente.














