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14 abril 2009 · Bases de Datos y CRM
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EL DERECHO A LA INTIMIDAD SUSPENDE EN LA RED

En la prensa tradicional el derecho a la información siempre ha tenido como límite el derecho a la intimidad, que es la proyección personal del derecho a la propiedad privada en sus primeros desarrollos, aunque con la llegada de internet y más específicamente de la web 2.0 que permite “hablar” esto se ha puesto en entredicho cuando miles de usuarios se dedican a regalar sus datos a empresas, amigos y también a delincuentes.

“Las cláusulas que se aceptan al darse de alta son ambiguas, cuando la legislación exige lo contrario”, explicó a Expansión el directo de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo.

Se calcula que en el mundo un 43% de los cibernautas configura su perfil en una red social de forma que pueda ser visto por cualquiera mientras que el 48% piensa que su información debería ser accesible a sus amigos y un 6% sube datos que nadie más puede ser.

Sin embargo, al analizar los ingresos de estas empresas salta a la vista que el 80% de ellos proviene de la publicidad, por lo que la importancia de los datos aquí vertidos es fundamental aunque muchos usuarios entren para divertirse y no sean concientes de lo que dan a las empresas.

Por esto y para evitar delitos como la pedrastia en la web la AEDP pidió a Tuenti, la web mayoritaria en España que elevara el mínimo de edad permitirdo para acceder a ella hasta los 14 años, aunque no hay garantías que aseguren su cumplimiento.

En todo caso la justicia cree que actuar preventivamente podría resultar una amenaza para la libertad de expresión por lo que rechaza tomar medidas cautelares en estos casos.

“Es preferible plantear acciones a posteriori, por doloroso que sea, que establecer mecanismos de prevención más estrictos que atenten contra libertades esenciales”, dijo a Expansión Javier Fernandéz-Samaniego, socio del despacho Bird&Bird.

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