
Algunas nuevas tecnologías, como las tarjetas RFID o la geolocalización, suponen para las empresas un importante avance en el conocimiento del cliente pero plantean nuevos problemas para la libertad del ciudadano. En este sentido, el director de la Agencia Española de Protección de Datos (APD), José Luis Piñar, ha manifestado a la revista Mail Marketing que las empresas “deberán adecuar el uso de estos sistemas a los principios de protección de datos y a las exigencias legales en esta materia”
Piñar señala que “la Agencia es partidaria del desarrollo de las nuevas tecnologías y no va a obstaculizar su implantación. Sin embargo, es consciente de que la aplicación de la tecnología RFID (que sustituiría al código de barras de los productos y puede asociar este mismo al número de una tarjeta de crédito) puede constituir una amenaza para la privacidad y el derecho a la protección de los datos personales”.
Tanto la tecnología RFID como la geolocalización se encuentran sometidas a las normas legales de protección de datos. Ésta última se encuentra regulada además por la Ley General de Telecomunicaciones. En cualquier caso, añade Piñar, “las entidades que quieran hacer uso de este tipo de datos tiene que haber informado previamente a los usuarios de este tipo de servicios de telecomunicaciones y haber recibido el consentimiento de los mismos.















