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10 enero 2013 · Checklists
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5 fallos que todos los jefes deberían evitar

Es difícil ser un buen jefe: el camino es complicado y está lleno de momentos decisivos en los que los jefes tienen que tomar decisiones que pueden cambiar el rumbo de su empresa y de los trabajadores de la misma. A pesar de que cada persona es un mundo, un equipo de investigadores ha realizado un exhaustivo estudio sobre la forma de actuar de cientos de jefes durante diez años en más de cincuenta países y han encontrado ciertas pautas comunes. Aquí le resumimos los cinco fallos más comunes que cometen los jefes:

1. Tener metas demasiado ambiciosas: nadie discute la necesidad de marcarse ciertos objetivos para llegar al triunfo, pero muchos jefes se ciegan en la consecución de estas metas olvidando las necesidades de sus trabajadores y convirtiéndose en “pequeños dictadores” que acaban fracasando. El equilibrio es un must.

2. Darle demasiada importancia a su propia imagen: muchos jefes se encuentran ante un dilema cuando tienen que ponerse serios ante sus subordinados y a la vez mantener una imagen cercana y amable. Un jefe es un jefe y su función es mandar, lo cual a veces llevará a enfrentamientos con subordinados, esto es inevitable.

3. Ver a los compañeros como enemigos: en el mundo laboral no es obligatorio amar a todos sus compañeros, pero sí respetarlos. Aunque algún tema lleve a conflicto con ellos hay que aprender a separar los sentimientos personales del trabajo.

4. Querer hacer todo solos: los resultados de una empresa no siempre se pueden planear y el futuro es incierto. Tener un equipo que apoye tanto de forma emocional como práctica, las decisiones individuales suelen estar faltas de visión general y pueden fracasar más fácilmente.

5. Esperar la aprobación de arriba: un buen jefe sabe cuándo tomar decisiones sin esperar la aprobación de sus superiores, sobre todo en momentos de gran presión.