LO ÚLTIMO »

12:00 Anunciantes Land Rover Vision Discovery, un prodigio tecnológico (y mágico) sobre cuatro ruedas

11:00 Anunciantes WWF compara en su última campaña los animales en peligro de extinción con las efímeras fotos de Snapchat

10:00 E-Mail Marketing Las newsletters aun son una herramienta útil y lucrativa para el marketing online

13:25 Anunciantes Teradata revoluciona el mercado de datos con nuevas soluciones

13:00 Publicidad Un anuncio protagonizado por los “malos pelos” del líder norcoreano Kim-Jong-un siembra la polémica en Londres

12:05 Anunciantes Tanqueray, de la mano de Posterscope y Carat, crea el espacio Tanqueray en Madrid

16 junio 2011 · Checklists
Imprime este post Envia esta noticia a un amigo

6 tipos de clientes en la era 2.0: del saboteador al fan

La nueva Web Social ha cambiado profundamente las relaciones entre empresas y clientes. Con las nuevas plataformas de comunicación 2.0, el consumidor tiene ahora la oportunidad de entablar un diálogo directo con las marcas e incluso de plantarles cara si hay algo que le gusta de ellas. El poder, antaño completamente en manos de las empresas, se comparte ahora con el cliente. Media-Treff disecciona a continuación las principales tipos de clientes surgidos al calor de las redes sociales:

1. El saboteador
Los consumidores saboteadores son muy peligrosos para las marcas porque ahuyentan a otros clientes y la mayor parte de las veces lo hacen a propósito y con ánimo de destrucción. Este tipo de consumidores se sirven para sus objetivos de los tradicionales canales offline y por supuesto de las nuevas redes sociales. El consumidor saboteador es consciente de que en internet las críticas se difunden como la pólvora y es un experto en el manejo de las nuevas herramientas online. Para hacer frente a los saboteadores, las marcas tienen que identificarlos a tiempo y tomar a continuación las medidas adecuadas para contrarrestar sus ataques contra la empresa.

2. El cliente infiel
Los clientes infieles van y vienen. Su comportamiento es nómada y compran a la empresa que les hace mejores ofertas, por lo que son especialmente proclives a los descuentos y las rebajas. Por lo general, resultan poco rentables para las empresas, puesto que consumen muchos recursos empresariales que no se traducen después en resultados. No obstante, hay también excepciones a la norma y algunos clientes infieles pueden convertirse en aliados de las empresas mediante el boca a boca, tanto en canales online como offline.

3. El cliente perdido
Los clientes perdidos son la mayor parte de las veces clientes olvidados. Este tipo de consumidores esconden, sin embargo, un gran potencial para las empresas. Al fin y al cabo, es siempre más fácil recuperar un cliente perdido ya afín a los productos y servicios de la marca que ganar nuevos clientes o robárselos a la competencia. Para aprovechar este potencial oculto, las empresas deben identificar a los clientes perdidos y detectar la razón que les llevó a alejarse de la marca. A continuación, hay que adoptar medidas para recuperar a los clientes que realmente merece la pena rescatar y que tienen disposición al reencuentro con la marca.

4. El cliente parcialmente fiel
Los clientes parcialmente fieles son consumidores que compran el mismo producto a varias empresas. No tienen marcas favoritas y se guardan siempre algún as bajo la manga. Su fidelidad es, por lo tanto, sólo parcial. Un cliente parcialmente fiel no ama a la empresa, pero tampoco la odia. Se mantendrá leal a ella mientras no encuentre una alternativa mejor. No obstante, este cliente puede ser también potencialmente peligroso para la marca, ya que es silencioso. No critica, pero tampoco alaba y está especialmente predispuesto a dejarse llevar por otros consumidores que sí expresan abiertamente su opinión sobre la empresa.

5. El cliente completamente fiel
Los clientes completamente fieles son el tesoro más valioso de las marcas. Este tipo de consumidores compran casi siempre en las mismas empresas. Para ellos, el precio del producto o servicio es lo de menos. Es su fidelidad a la marca lo que le mueve fundamentalmente a la compra. Para retener a los clientes completamente fieles, las marcas deben emprender acciones de marketing de fidelización y minimizar así el riesgo de “divorcio”.

6. El fan o multiplicador
En el nueva era 2.0, este tipo de consumidores se han convertido en el codiciado objeto de deseo de la marcas tanto dentro como fuera de internet. Ayudado por las redes sociales, el fan puede convertirse en multiplicador de la marca entre su círculo de conocidos. Además, el efecto benéfico del fan sobre la marca va más ya de la propaganda boca a boca. El fan no sólo comenta con sus amigos y conocidos que ha probado un determinado producto o servicio, sino que hace recomendaciones basadas en su propia experiencia. El fan es en realidad un líder de opinión, un consumidor con capacidad de influencia sobre otros consumidores.

84