Lo que al principio parecía una genial idea de Google, cada vez se enfrenta a más críticas vehementes. Los protectores de datos y políticos rechazan la refinanciación del nuevo servicio de email de este buscador por medio de la publicidad.
Concretamente, el servicio Gmail, que aún se encuentra en fase de prueba, está equipado con una función de búsqueda para emails, por la cual pueden incluir anuncios con texto sobre temas relevantes mediante la lectura del correo electrónico. Este proceso es análogo a los resultados de búsqueda en Google.
Los políticos estadounidenses arguyen que tampoco se les puede permitir a las compañías telefónicas oír las conversaciones para introducir la publicidad adecuada. Pero el presidente y cofundador de Google, Sergey Brin, ha declarado al “Wall Street Journal” que se trata del trabajo incorrecto de la prensa. En su opinión, los debates sobre el nuevo servicio se han complicado a causa de muchos malentendidos.
Ya se discute la introducción de la norma de suscripción para recibir publicidad inserta. Pero Google quiere que se reflexione sobre que, por ejemplo, los filtros de spam también registran el correo en busca de palabras clave para poder filtrarlo. Además, la publicidad no aparecería en el email, sino claramente separada al lado del texto, como ocurre en la función de búsqueda.














