Una pared vacía que fue aprovechada por el despacho de arquitectura Langarita Navarro en Madrid causa sensación al servir de proyector y de espacio para diversas animaciones comerciales.
La pantalla, que asemeja a los dispositivos con los que cuentan ciudades como Londres y Nueva York, tiene 35.000 nodos LED, lo que permite mostrar imágenes en movimiento sin perder la resolución.

























