El correo electrónico es una herramienta muy útil a la hora de fomentar las relaciones con los consumidores, pero los anunciantes tienen que buscar la manera de conseguir más personalización y menos spam.
El 75% de los adultos encuestados por YouGov e Emailvision sienten rencor hacia las marcas que les bombardean con emails al mismo tiempo que un 71% considera que los emails no deseados son responsables de su rechazo.
Pero hay más cosas que molestan a los consumidores. Un 50% de los consumidores odia que escriban mal su nombre y un 40% que confundan su género. Además, un 40% de los encuestados reconoció que no compartiría información personal con una marca para recibir emails más personalizados, un porcentaje que se eleva hasta el 49% cuando se trata de adultos mayores de 55 años.
Y, a pesar de todo, hay un 28% de consumidores que afirma estar dispuesto a dar su nombre, el 37% a dar su edad y el 38% a decir su género a las marcas a cambio de mensajes más relevantes y efectivos. De hecho, hay un 8% que estaría dispuesto incluso a compartir con una marca su talla de ropa interior.















Muchas veces esperamos que los newsletter sean más de lo que son. Yo como usuario me he suscrito a algunos de marcas que me interesan, pero la mayoría de veces acabo marcándolos como spam por que no cumplen las espectativas que tengo sobre ellos. Otras veces porque son demasiado ‘pesados’ y abusan de esta herramienta.