La publicidad está obligada a reinventarse constantemente para buscar nuevas maneras de conectar con el consumidor. Éste es precisamente el objetivo de la nueva y rompedora campaña publicitaria de la marca de chicles Wrigley’s.
Esta campaña, lanzada recientemente en Alemania, resulta asombrosa no tanto por su soporte –los tickets de aparcamiento– sino porque toma totalmente por sorpresa al consumidor. A todos no ha pasado alguna vez. Recogemos el ticket de las máquinas instaladas en los parkings e inadvertidamente nos los metemos en la boca para sujetarlo.
Este simple gesto va, sin embargo, acompañado de sorpresa en la nueva campaña de Wrigley’s. El ticket en cuestión no sabe a papel, sino a menta, el sabor de la nueva gama de chicles de la marca. ¿Qué mejor manera de lograr que el mensaje del anuncio sea “digerido” por el consumidor?














