Toda una nueva generación de niños está creciendo rodeada de pantallas, tecnología y herramientas nuevas y perfectas para estimular los instintos creativos de los más pequeños. No es raro ver a un niño, que apenas sabe ponerse de pie, manejar un iPad mejor que un adulto, o tratar de cambiar de canal en la televisión deslizando el dedo como si el mando a distacia fuese un smartphone.
Es una nueva generación capaz de participar y crear con los medios como nunca se había hecho antes. Y la obligación de las generaciones mayores es ayudarles a convertirse en verdaderos creadores de contenidos y no simples consumidores pasivos. Un cambio al que hay que dedicar tiempo y esfuerzo, pero que se puede hacer más llevadero teniendo en cuenta estas tres claves que ha compartido Fast Co.:
1. Historias colaborativas
A lo largo de la historia de la humanidad, la mayoría de las comunicaciones han sido lineales. Los autores de la élite contaban historias de sus superiores que después eran devoradas por una audiencia pasiva. Pero los niños que están creciendo ahora no entienden, ni entenderán, una forma de consumo pasiva. Por eso, padres y medios tendrán que estimular una nueva forma narrativa con historias que inviten a la participación, a la creación y al juego. Historias que ayuden a los niños a encontrar y entender su lugar en el mundo y descubrir más de sí mismos.
2. Herramientas creativas
Las nuevas generaciones van a necesitar herramientas mejores para crear una naturaleza narrativa a través de la tecnología. La parte positiva está en que nunca ha existido tecnología tan flexible, accesible o escalable. Dispositivos como el iPad, que ya permiten muchas actividades creativas, necesitan herramientas para crear contenidos a la misma escala que se consumen. Los niños quieren expresarse y su herramienta ahora es la tecnología. Muchos padres han dejado sus smartphones a sus hijos para jugar y un par de minutos más tarde se han encontrado cientos de fotos nuevas en la galería, y esto sólo es el principio. Pronto veremos a niños creando películas, juegos, libros o juguetes gracias a la evolución de las herramientas con las que encontrarán un canal de autoexpresión y creación hasta ahora inimaginable.
3. Educación tecnológica
Si todavía no existen más herramientas colaborativas y creativas para niños es porque falta comprensión por parte de las grandes empresas mediáticas sobre cómo involucrar a los más pequeños en los medios. Las grandes empresas no están preparadas para la colaboración y las historias sociales, no son particularmente buenos entendiendo el desarrollo tecnológico creativo y la falta educación para entender el potencial de la tecnología que ya tenemos entre manos a la hora de mejorar la vida de los niños.













