Digital 20 cosas "viejunas" (pero muy amadas) que internet mandó al cementerio

internetSe supone que internet (y sus mil y un adelantos) han hecho más fáciles nuestras vidas. Pero, ¿es una vida más fácil necesariamente mejor? Lo cierto es que no.

Hace unas décadas, cuando internet no era esa acechante sombra que nos persigue actualmente a todas partes, hacíamos cosas absolutamente geniales, cosas que hoy, por culpa de la red de redes, que les metió sin contemplaciones un tiro en la nuca, hemos olvidado incluso que existían.

Si no le importa dejarse picar por el voraz mosquito de la nostalgia (sus picaduras son tan dolorosas como reconfortantes), le invitamos a recordar aquellas cosas que amábamos y que internet se empeñó en arrebatarnos a través de la siguiente infografía de Broadbandwherever.net:

1. La puntualidad
Antes de que los teléfonos móviles aterrizaran en nuestras vidas, teníamos que ser puntuales a la fuerza porque no teníamos modo de informar a nuestras citas de nuestros dislates con el tiempo.

2. El teletexto
¿Se acuerda de cuando miraba la programación, los resultados deportivos y la lotería en el teletexto? ¡Qué tiempos aquellos!

3. El nerviosismo de comprar una revista porno por primera vez
Hace unos años comprar una revista porno por primera vez (y tener que soportar simultáneamente miradas entre curiosas y acusadoras) era una suerte de rito de iniciación para el género masculino.

4. El mito de la inteligencia de los gatos
Hoy ya nadie habla de la inteligencia de los mininos, sólo de los “monos” que son en las toneladas y toneladas de vídeos y “memes” que protagonizan en la red de redes.

5. Los relojes
Aún se dejan ver en algunas muñecas, pero estos gadgets (los relojes de verdad, no los relojes inteligentes) son ya una reliquia del pasado.

6. Las tiendas de música
La piratería, la oveja negra de la familia en la red de redes, ha hecho muchísima pupa a las tradicionales tiendas de música.

7. Las cartas manuscritas
En una era en la que las comunicaciones son instantáneas nadie tiene ya tiempo (ni ganas) de escribir cartas de su puño y letra (y menos cartas de amor).

8. La memoria
Si podemos buscar y encontrar información casi al instante en internet, ¿por qué íbamos a tomarnos la molestia de recordar ningún dato?

9. El tiempo libre
Nuestros teléfonos móviles, Facebook, YouTube y Twitter nos hacen casi imposible desconectar y tener tiempo libre (de verdad).

10. Esperar para los resultados deportivos
Los días en que teníamos que esperar a comprar el periódico para conocer el resultado en el terreno de juego del equipo de nuestros amores han pasado definitivamente a la historia.

11. Encender y apagar las luces del coche para alentar posibles encuentros sexuales (nocturnos)
Esta práctica se ha quedado desfasada con el advenimiento de las nuevas tecnologías.

12. Recordar los números de teléfono
¿Cuándo fue la última vez que se tomó la molestia de recordar un número de teléfono?

13. Las lenguas extranjeras
Con la inestimable ayuda de Google Translate (y sus a menudo “macarrónicas” traducciones) no hay que perder el tiempo aprendiendo lenguas extranjeras (¿o quizás sí?).

14. Los mapas
Equipados como estamos con un smartphone, ¿por qué y para qué íbamos a necesitar un mapa de papel?

15. La privacidad
Nos guste o no, la privacidad es casi inexistente en la nueva era digital. Nuestras vidas se han convertido en un “Gran Hermano”.

16. El solitario
Este mítico juego para el ordenador ha sido reemplazado por juegos que, a poco que nos descuidemos, consumen todos los datos de nuestro teléfono móvil.

17. La concentración
En la era del “multitasking” y con tantas distracciones online a nuestra vera, la concentración cría inevitablemente malvas en el cementerio.

18. Comparar seguros
Esto que antes nos costaba sangre sudor y lágrimas lo hacen ahora en apenas unos segundos los portales de comparación de seguros.

19. La reinvención personal
Imposible reinventarse cuando las redes sociales están plagadas de comentarios y fotos de nuestro “yo” pasado.

20. La pausa de la comida
La pausa de la comida la utilizamos de todo menos para hacer una pausa. ¿El culpable? Nuestro inseparable smartphone.

Te recomendamos
En otras webs

Retail Marketing Forum

Flooxer

Entrevista a Paloma Triumph

Compartir