Digital 4 fórmulas con las que los padres de Silicon Valley cuidan de sus hijos en internet

padres-seguridad-internetEl ciberacoso, la pornografía o la posibilidad de entrar en contacto con personas peligrosas, son algunos de los mayores temores a los que tienen que hacer frente los padres cuando sus hijos comienzan a dar sus primeros pasos en internet.

Basta con echar un vistazo a las noticias para darnos cuenta de que la red, a pesar de todas las oportunidades que nos ofrece, no es un entorno seguro para los menores. Nicole Lovell, una adolescente de 13 años de edad, fue asesinada por dos estudiantes con los que había entrado en contacto a través de la app de mensajería Kik.

Los últimos estudios revelan que uno de cada 25 jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 17 años, han recibido proposiciones de carácter sexual en internet. Datos a los que hay que sumar que el 34% de los jóvenes con edades entre los 11 y los 15 años, han sido víctimas del acoso cibernético.

Unos escenarios que, como es normal, han encendido todas las alarmas de los padres que intentan proteger en todo lo posible a sus hijos de cara a sus experiencias en internet. Pero, ¿realmente sabemos manejar esta situación? The Guardian ha acudido a Silicon Valley, cuna de las grandes industrias tecnológicas y gigantes de internet, para conocer los mecanismos que los expertos recomiendan poner en práctica para que los más jóvenes puedan acceder a la red de redes minimizando todos los peligros.

1. La formación, el mejor aliado del control

Así lo cree Jon Gillespie-Brown, empresario británico afincado en Silicon Valley desde hace nueve años donde vive con su esposa y dos hijos de 13 y 15 años de edad.

“Mis hijos tienen acceso a multitud de dispositivos. Todos están conectados a internet porque tanto mi mujer como yo trabajamos en el mundo de la tecnología. Tratar de controlar lo que se hace o produce en todos es muy complejo”, afirma este empresario.

Nuestro mejor método de control es la formación. Les enseñamos todo lo relacionado con los peligros que pueden encontrar en internet al igual que les hablamos sobre sexo o drogas”. Explica que sus hijos quieren ir a la universidad y cuentan con perfiles en varias redes sociales como Instagram o Snapchat. “Son conscientes de que las empresas e instituciones cada vez recurren más a las cuentas en estas plataformas para seleccionar a sus candidatos por lo que cuidan mucho su imagen en las mismas”.

2. Desmitificar para saciar la curiosidad

Pasamos ahora a las respuestas ofrecidas por David DeMember, fundador de la agencia Toi, responsable del desarrollo de apps y sites en la que trabaja junto a su esposa. Residen en Millbrae (California) junto a sus tres hijos de cinco, 14 y 17 años de edad.

“Los tratamos como si fueran adultos y en ningún momento queremos espiarlos. Las principales preocupaciones que nos asaltan son referentes a la pornografía, demasiadas horas de conexión, la seguridad y el anonimato que permite la red”, declara.

“Hay que ser abiertos. Es inevitable que vean pornografía ya que todos somos curiosos y, en la actualidad, internet es accesible prácticamente desde cualquier lugar” Hablamos con ellos y les explicamos cuáles son los sites adecuados y los que no. Somos gente bastante liberal y, aunque muchos puedan pensar que estamos locos, la mayor seguridad pasa por una conversación más inclusiva con el objetivo de desmitificar los contenidos online”.

3. Prohibir internet a solas y conocimiento de las contraseñas

Ponemos el foco en una percepción bastante diferente a las anteriores. Se trata de la cineasta Tiffany Shlain y su marido profesor de robótica en la Universidad de Berkeley, que residen en Marin (California), junto a su hija de 13 años.

“Nuestra hija tiene un teléfono móvil, no un smartphone. Posee un ordenador portátil y perfil en Twitter que por supuesto, seguimos y controlamos”, expresan estos padres preocupados. “Le gusta ver vídeos en YouTube, sabemos sus contraseñas y nunca le permitimos que los consuma sola en su habitación. Si me preocupa uno de los sites que mi hija visita, consulto en Common Sense Media su calificación”, explica el padre.

4. Nada de redes sociales

Tras la estricta visión del punto anterior nos encontramos ahora con una que sigue una línea parecida. Se trata de las opiniones de Sanjay Dholakia, director de marketing en Marketo, empresa diseñadora de softwares de automatización para marketing. Vive en Brend (Oregón) con su esposa y dos hijos de 13 y seis años de edad.

“Mi hija de 13 años tiene iPad y smartphone. El primero sólo con fines educativos y se encuentra controlado por las restricciones de la escuela. No utiliza ni WhatsApp ni Snapchat porque no son apropiados para su edad aunque si habla con sus amigos a través de SMS”.

“El de seis años también tiene un smartphones aunque limitado a la conexión Wi-Fi de casa que utiliza para jugar o enviarme correos. Ninguno tiene Facebook. Procuramos enseñarles los mejores hábitos ya que no podemos controlar el 100% de su tiempo”.

Como ve, nos encontramos con diferentes sistemas de protección. Muchos de ellos totalmente contrapuestos a pesar de que estamos hablando de padres que trabajan en el mundo de la tecnología y conocen internet bastante bien.

Entre la prohibición y control absoluto y las posiciones más liberales, existe el punto medio al que llegan la mayoría: educación. Internet puede ser tan beneficioso como peligroso y esto debemos hacérselo saber a los más jóvenes y, aquí, la formación y la comunicación entre padres e hijos es el camino a seguir.

Te recomendamos
En otras webs

Columna Marcos Starcom

Reportaje TV

Geotargeting Mobile

#Miprimeravez con un youtuber

Compartir