Digital Cualquier tiempo pasado fue mejor... al menos para las empresas de cupones por internet

grouponEl 2009 estaba a punto de despedirse cuando España se convertía en testigo del desembarco de la nueva moda en internet: las empresas de cupones de descuentos. Nombres como Groupon o Letsbonus pasaban a formar parte de nuestro vocabulario habitual despertando el interés de numerosos inversores y grupos de comunicación.

Quedaba inaugura la era de los cupones de descuento desatando una auténtica fiebre de proyectos que hoy, apenas seis años después, ha desaparecido prácticamente con la misma rapidez con la que llegó. ¿Cuál ha sido el motivo?

Una pregunta que se hacen desde El Español desde donde apuntan que las fusiones efectuadas entre los grandes actores de este sector así como los numerosos despidos que se han producido, han puesto el freno a esta frenética carrera que parecía no tener fin hace tan sólo unos pocos años. Lastres a los que hay que sumar la falta de rentabilidad (grandes volúmenes de negocio con pequeños márgenes comerciales) y escaso crecimiento.

El caso de las compañías de cupones de descuento, silencioso pero latente en los últimos tiempos, ha vuelto a saltar a la escena mediática con una operación que tiene por objetivo la necesaria reducción de jugadores en un tablero cada vez más pequeño. Hablamos de la adquisición por parte de la plataforma Ofertix de las españolas Groupalia y Offerum. Una operación valorada en nueve millones de euros (incluyendo la deuda de las dos empresas). Ambas se habían fusionado en 2015 convirtiéndose en uno de los titulares del pasado año.

Luis Martín Cabiedes, inversor de Offerum y miembro del consejo de administración, señala en declaraciones recogidas por El Español, que la operación no significa que la compañía vaya a desaparecer. Explica que, ante la falta de crecimiento, “lo lógico es que surja una consolidación y es lo que está ocurriendo”. Sus pronósticos a medio plazo sobre la situación del sector dejan claro que es cuestión de tiempo que el pastel quede repartido entre uno o dos grandes competidores.

Pero para comprender mejor la situación en la que nos encontramos ahora es necesario hacer una retrospectiva y centrarnos en los orígenes. Volvemos al 2009. Año en el que poco después de su desembarco en Estados Unidos, Groupon llegaba a España. Mismo camino que tomaba Letsbonus, una idea de Miguel Vicente, cofundador de Wallapop.

Los años de las grandes inversiones

Estas compañías habían descubierto una (supuesta) gallina de los huevos de oro gracias a su modelo de negocio: comprar de forma colectiva a través de la red para poder disfrutar de planes de ocio. La rápida fama adquirida entre los usuarios por esta nueva panacea, hacía que las empresas cerrasen cada vez un mayor número de acuerdos comerciales con grandes compañías con las que conseguir descuentos donde lo único que importaba era el volumen. Si las ventas no superaban grandes cifras, adiós a la sostenibilidad.

Un caldo de cultivo en el que no tardaron en aparecer más actores como Groupalia y Offerum que, junto a Groupon, batallaban en un escenario sobre el que pensaban que no tenía límites. No tardaron en posarse los ojos (y la inversión) en Europa y Latinoamérica.

Groupalia salía a Bolsa en abril de 2011. Año en el que perdía un 30% de su valor. Groupalia corrió mejor suerte y puede presumir de haber sido la empresa con mayor financiación atrayendo la atención no sólo de sus fondos originales (Nauta Capital y Caixa Capital Risc), sino que aparecen inversores internacionales como General Atlantic o Index Ventures. Para comprender el boom que las empresas de descuentos vivieron esta época, basta con señalar que Groupalia consiguió entre 2010 y 2011 casi 40 millones de euros.

Bonsai Ventures y Cabiedes decidieron apostar con dos millones de euros por Offerum. Por su parte, Letsbonus contaba con el apoyo de uno de los grandes agentes del otro lado del Atlántico: Livingsocial. En 2011 esta se hacía con el 50% de la compañía y sólo un año después adquiría el total.

¿Realmente había mercado para tantos actores?

Una pregunta que nadie se planteó en su momento cuando las inversiones parecían no tener fin, tan sólo dos años después de los datos que le ofrecíamos en el punto anterior. Las empresas no lograron los beneficios necesarios para mantenerse rentables a excepción de Groupon (superó los cinco millones de euros). El pastel cada vez ofrecía menos trozos a repartir y el mercado comenzaba a experimentar los primeros signos de saturación.

Groupalia puso en venta su filial italiana poniendo el foco únicamente en España mientras que Offerum realizó algunas adquisiciones como la plataforma de compras del Grupo Prisa, Planeo.
El agotamiento del sector era evidente y los balances económicos cada vez se hacían más insostenibles. Pero la señala más evidente del incierto futuro que les aguardaba se hizo patente en 2014 cuando los usuarios comenzaron a abandonar estas plataformas.

¿La consecuencia? Ingentes despidos y necesarias fusiones para reducir el número de actores. Uno de los casos más recordados afectó a la filial española de Groupon que sufrió 1.100 despidos. Recordemos también que Letsbonus tuvo que despedir al 30% de su plantilla.

Ya en 2015 asistimos a una de las grandes fusiones citada al inicio de este artículo: Offerum y Groupalia que rubricaban su unión amparadas bajo Merchant Digital Services. Meses después, Ofertix tomaba la decisión de comprarlo.

Adiós a la gallina de los huevos de oro

Ahora el panorama es bien distinto a esos años de bonanza. Groupon ha despedido un año bastante complicado. Ha recibido ofertas de Google (estaba dispuesto a pagar 6.000 millones de dólares) o Amazon. La pérdida de dinero ha sido más que evidente lo que obligó a la sustitución al frente de la compañía estadounidense de Andrew Mason por Eric Lefkosky, otro de sus fundadores.

La luz al final del túnel llegaba en 2013 con la entrada de Tiger Global, uno de los mayores fondos tecnológicos que daba una segunda oportunidad a la compañía que conseguía triplicar su valor en Bolsa en apenas 12 meses. A día de hoy, apenas alcanza una valoración de 1.300 millones de dólares y la presentación de sus nuevas cuentas no auguran nada bueno donde se espera que las ventas caigan más de un 9%.

La fiesta, sin lugar a dudas, ha acabado para las empresas de cupones de descuentos y con una resaca que nadie imaginaba cuando comenzaba a organizarse. Lejos quedan ya los años en los Groupon casi rozaba los 15.000 millones de dólares y los inversores bailaban al ritmo que marcaban sus objetivos. Nada queda ya de ese escenario.

Te recomendamos
En otras webs

Retail Marketing Forum

Flooxer

reportaje a fondo aftershare

Enamorando al Consumidor

Compartir