Geoffrey Miller, psicólogo evolucionista de la Universidad de Nuevo México, habla en su nuevo libro, Sex, evolution, and consumer behavior, de las señales que pueden mandar las decisiones de compra de los consumidores.
Miller explica que gran parte del placer que obtenemos de los productos procede del instinto inconsciente de que aumentarán o comunicarán nuestras aptitudes al poner de relieve nuestra inteligencia o alguno de los Cinco Grandes rasgos de la personalidad: Sinceridad, conciencia, simpatía, estabilidad y extroversión. El psicólogo descubrió que la gente estaba más dispuesta a gastar dinero si se les preparaba con imágenes del sexo o puesto o con historias sobre citas.
“Hemos evolucionado como primates sociales que apenas se encontraron con extraños en la prehistoria” afirma Miller en su libro, dónde deja demostrado que nos guiamos a la hora de comprar por la reputación que nos pueden dar las marcas de cara a la sociedad. Aunque, en la realidad, y después de la compra, uno se da cuenta de que los beneficios del producto no se acercan a la idea que nos habíamos hecho previamente. No todo el mundo se interesa por lo que compramos ni el trato entre las personas depende de lo que compremos.














