LO ÚLTIMO »

18:59 Publicidad “Llega a donde quieras” con Orange Advertising

18:25 Agencias Interbrand, nuevo Socio Corporativo de la Asociación de Marketing de España

18:20 Eventos y Formación Los premios PIAF pondrán eslogan a la ciudad de Praga

18:10 Gente Ángel Cánovas, responsable de operaciones de Quisma España

17:30 Marketing Directo La atención al cliente da “plantón” a los call centers para caer en brazos de los social media

17:00 Digital Sony estrena estrategia de marca para sus nuevas tabletas y de paso ataca a la competencia

20 febrero 2006 · Neuromarketing
Imprime este post Envia esta noticia a un amigo

NEUROMARKETING: ¿DÓNDE NACE EL IMPULSO DE COMPRA?

NEUROMARKETING: ¿DÓNDE NACE EL IMPULSO DE COMPRA?

Aquel que conoce con exactitud las necesidades y deseos de su grupo-objetivo puede reaccionar con ofertas diseñadas especialmente para su perfil. Un método innovador para meterse en la cabeza de clientes y potenciales es el neuromarketing, el cual proporciona técnicas que desvelan la estructura del cerebro y que se espera que facilite nuevos datos sobre los comportamientos de compra de los consumidores.

Por medio de la resonancia magnética de alto campo se puede escanear el cerebro de un sujeto mientras observa imágenes de distintos tipos de café o de organizadores de viajes, por ejemplo. En una segunda vuelta, se pueden mostrar las imágenes asociadas a una marca conocida. El resultado: hasta el momento, los sujetos se han “decidido” siempre por artículos de marca.

Los investigadores han llegado a esta conclusión observando la coloración de aquellas zonas del cerebro que responden a las emociones. Mediante la resonancia magnética se distinguen las zonas del cerebro que se activan con los estímulos, frente a las que quedan inactivas; de este modo se puede ver a qué imágenes y marcas responde el sujeto. En Estados Unidos los investigadores están entusiasmados, y también los estrategas de marca de las grandes compañías ven en esta técnica posibilidades insospechadas e integran el neuromarketing en sus estudios de mercado.

Sin embargo esta técnica se topa con ciertos límites: la felicidad, el enamoramiento o la depresión pueden influir en la capacidad de juicio del cerebro humano. Y hasta el momento, el método no ha sido reconocido oficialmente en los círculos científicos.

¡Comenta esta noticia!

Escribe tu Comentario debajo o haz un trackback desde tu web.