Marketing 10 claves publicitarias para que el discurso post-Oscar no sea el "fail" de la noche (de nada, Leo)

leo 300Ganar un Oscar no es fácil, de hecho es muy difícil y si no, que se lo digan a Leonardo DiCaprio. Pero quizá todavía más difícil que recibir este premio sea dar el discurso adecuado de agradecimiento. Y es que, nadie quiere ser recordado por haber dado el peor discurso de la historia, el más largo, el no-discurso, o el discurso-llanto y acabar ocupando los rankings de los rídiculos de la historia de los premios.

Los nervios, la emoción del momento o pensar que la improvisación es la mejor herramienta pueden llevar, en ocasiones a pasarse de tiempo, no poder pronunciar palabra o comenzar a soltar una retahíla de nombres que nadie conoce (y a nadie importan).

Una media de 45 segundos deberían ser suficientes para pronunciar un discurso digno de un ganador pero que no llegue a aburrir al público. Quizá pueda parecerle poco tiempo pero, como dice el refrán "lo bueno si breve, dos veces bueno".

De todas formas, como nunca viene mal una ayudita, Frank Oles, director creativo de Leo Burnett Chicago, nos ofrece los 10 consejos infalibles para no convertirse en el "fail" de la noche más glamurosa del año.

10. Agradecimiento a los colegas
Es de bien nacido ser agradecido así que, Leo, comienza por agradecer a la (maldita) Academia que por fin te ha otorgado el ansiado Oscar y continúa por el director de la película llamándole por su nombre de pila (queda guay), los productores, al fin y al cabo, son los que se dejan el dinero y el resto de actores de la cinta. Si quieres tirarte de la moto siempre puedes agradecer a aquella profesora que supo ver tu potencial cuando interpretaste a un árbol en la función del colegio cuando tenías 5 años.

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9. Gracias, Mamá
Y papá y hermanos y familia a la que nunca has visto en tu vida. Bastarán 10 segundos para conquistar a la audiencia que está viéndote en sus hogares. Anótate el punto emotivo dedicándole el premio a un familiar que haya muerto antes de terminar de rodar la película.

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8. Brevedad

Recuerda que debe ser lo suficientemente largo, la gente quiere escucharte pero no aburras hasta a las ovejas contando anécdotas irrelevantes.

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7. Emociónate
Aunque esto no será complicado si lo ganas, Leo, llora, grita, salta, baila. A la gente le gusta ver alegría y si no, acuérdate de los saltos de butaca en butaca de Roberto Benigni en 1999, un momento épico en la historia de los premios.

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6. Sé tú mismo
Encantador, adorable, simpático, amable, cercano (we love you, Leo).

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5. Besa a alguien (o inténtalo)
Esta estrategia es algo arriesgada, y es que puede que acabes ocupando las portadas de periódicos, portales y revistas protagonizando el momentazo de la noche o que termines siendo “el de la cobra”. Si Adrien Brody se llevó un beso de Halle Berry, tú también puedes.

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4. Menciona a un anunciante
"Gracias a McDonald’s por ayudarme a sobrevivir esas frías mañanas de rodaje" puede ser una frase graciosa a la vez que promocional. En 2016, cualquier momento es bueno para vender.

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3. Habla más alto
Cuando suene la música que te indica que debes acabar tu discurso, no lo hagas Leo, es tu momento. Habla más alto, continúa como si no escuchases la música y te asegurarás un puesto en el top 10 de momentazos de la gala.

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2. Llora
Esto se te da bien Leo, para qué engañarnos. Pero no basta con soltar una lagrimilla, hay que llorar bien, llorar con hipo al más puro estilo Halle Berry o Gwyneth Paltrow.

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1. Incluye en tu discurso animales o bebés
Este punto es infalible. Derretirás corazones en la audiencia mostrando tu parte más "blandita" de chico sensible.

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