En vez de medir el éxito de una campaña publicitaria online mediante el número de clics que un anuncio recibe (pay-per-click), el pay-per-call (pago-por-llamada) se mide a través del número de llamadas que los anunciantes reciben de los internautas, de las cuales, sólo las recibidas de clientes en potencia son pagadas por el anunciante.
El pay-per-call impulsa el poder de la web de conectar a vendedores con compradores, especialmente en ámbitos locales. Desde hace más de 50 años, los empresarios han buscado la manera de conseguir que los consumidores cogieran el teléfono y llamaran a los anunciantes. Los anuncios pay-per-call consiguen este principio básico de la relación vendedor-comprador. Esta herramienta de marketing es especialmente útil para empresas pequeñas y con un presupuesto limitado y para compañías nacionales con multitud de sedes locales.
La empresa MIVA, una compañía proveedora de servicios online, es pionera en este tipo de servicio y un ejemplo de proveedor del servicio pay-per-call.