A poco más de dos años del apagón analógico, el panorama que dibujarán los canales de la TDT es todavía un misterio. Aunque en un principio se habló de la TDT como una multiplicidad de canales financiados únicamente por publicidad y con el cometido de cumplir la función de servicio público, lo cierto es que parece que una vez más los intereses comerciales primarán.
Las licencias concedidas a las cadenas son de 4 canales para cada una y deben de emitir de manera gratuita. Sin embargo, todas se plantean cobrar por la visión de ciertos contenidos. El gobierno no se pronuncia y dice que el único modo de que esto se hiciese posible sería una petición unánime por parte de todas las cadenas, que en ningún caso se ha realizado. Por su parte, las grandes cadenas de nuestro país, antes la imposibilidad de modificar la ley argumentan que cobrar por la emisión de ciertos contenidos no rompería su compromiso de convertirse en servicio público ya todavía les restarían tres canales en abierto.
Sogecable, propietaria de Cuatro, en contra de lo que se pudiese pensar, ya que es líder en televisión por cable en España, es la primera interesada en el pago por visión. Las razones las cita Javier Montalvo en su columna de Expansión: la cantidad de derechos exclusivos de emisión y lo que esto perjudicaría a sus más directos rivales Ono e Imagenio. Por su parte, La Sexta y su productora Mediapro también estarían encantadas, ya que son las segundas en número de licencias. Tampoco Telecinco y Antena 3 tampoco saldrían perjudicadas.