Miguel Macías Assistance Operator en Marktel Servicios de Marketing Telefónico

El humanoide - Miguel Macías

humanoideLos rayos de sol se cuelan entre los huecos de la persiana, abro primero un ojo luego el otro.

ENCIENDO EL MODO AUTOMÁTICO

Soy el tiburón, la víctima, la carnaza, la gota de sangre que origina el festín, todo a la vez, a mis espaldas la gente me apoda: “El Humanoide”

Mi nombre no es relevante, tras ésta pantalla tú no sabes quién soy, no sé quien eres tú aunque tal vez me hayas dado un like, un me gusta, una ” x ” o cualquier otra forma de aceptación o rechazo virtual que nos domina.

Cojo el mando a distancia de la cadena y pongo la música clásica de Joe Hisaishi.

Vivo sólo, en una casa de seis vecinos, un barrio tranquilo, ésta casa la construyeron hace dos años, la pagué a “toca-teja” con parte de mis ahorros.

En la azotea tenemos piscina aunque yo sea casi el único que la pisa de forma continuada.

“Tío rico con pasta, todo le ha venido rodado sin dificultades” es lo que estarás pensando, pero no, yo no nací así, fuiste tú quien me creaste.

Las paredes están insonorizadas, pulso “++++++” en el mando a distancia, la música a todo volumen penetra dentro de mi, me nutre y despierta todas mis funciones.

YA ESTOY EN MODO ON

Yo soy ésta imagen del espejo que me rodea.

Vivo como tú, en el apogeo de la “sociedad moderna”.

Bueno, eso es lo que todo el mundo dice aunque con pasos silenciosos estemos involucionando, a dos velocidades.

Navegamos en la cresta de estas dos dualidades, una que nos lleva hacia el progreso, otra que nos hace retraernos, encoger el brillo de nuestros pensamientos sumergidos en una telaraña sobrecargada.

Información, ruídos, guerras, ISIS, violencia machista, feminismo, Tinder, Lovoo, Meetic, E-Darling, pólitico-basura, pornografía, futbolistas tontos y endiosados, Gran hermano, Sálvame, Boy-Bands, Youtubers que someten a adolescentes, películas de super héroes poliformes, Kardashians… y toda esa lista interminable que engulles como si fuera fast-food, “abre la boca y come te dicen” y tú lo haces sin rechistar.

Yo me nutro de todos los fallos del sistema, conozco las rendijas del código, mientras tú te tiras de cabeza siguiendo a otros sin pensarte a parar, yo soy ese silencio discordante que está presente pero alejado, que habla contigo a tu misma altura pero que interiormente nunca ha sido programado para ser como tú.

MODO PRODUCTIVIDAD ON

Llego a la oficina, trabajo en una gran agencia de comunicación y publicidad, hacemos online-offline y nos nutrimos de toda clase de anglicismos, sino existen nos los inventamos, somos especialistas en dar ese toque que este mundo de depredadores de leads y devoradores de métricas necesita.

La verdad es que somos jodidamente buenos, Giorgo Armani decía: “Elegance comes from within” y no sabes cuánta razón tiene.

En la oficina hay ochenta personas, te gustaría pensar que es como la oficina de “El Lobo de Wall Street”, un lugar lleno de vida, un festín de avaricia donde hay que declarar una “fuck free zone”, pero ya sabes que no, ahora todos los hilos se mueven por detrás de manera silenciosa y yo soy el mejor humanoide para este trabajo.

Mi puesto está explícitamente separado del resto, en la esquina superior de la oficina, domino este pequeño océano de ordenadores, me conecto la música, me aíslo del resto y como humanoide que soy empiezo a fabricar toda clase de textos publicitarios, análisis de reputación, branding, etc.

Me muevo a tres velocidades, soy una auténtica máquina, cuando los demás sólo parecen tener una, vomito toda clase de textos que alimentan a éste cónclave de buitres de traje, BMW y vacaciones en Nueva York.

El jefe de unos cuarenta y dos años, felizmente divorciado en dos ocasiones y con tres retoños que alimentar, sabe que no puede retenerme en las reuniones con los clientes más allá de lo necesario. Gozo de su beneplácito, sabe que soy su mejor arma y me arroja sobre los clientes para que les deje indefensos, con la sonrisa tonta y con los talonarios listos para las millonarias campañas que gestionamos.

Yo a cambio le dejo sólo en esas reuniones que se alargan en el “afterwork”, donde agencia y cliente, borrachos y enamorados mutuamente, declaran al unísono su amor incondicional por los jóvenes becarios y la reducción eterna de costes.

Sus risotadas indulgentes y autocomplacientes se diluyen en el restaurante pero yo las escucho a kilómetros, mis ondas son diferentes.

Algunos de nuestros becarios son jóvenes renacuajos que acaban de entrar en la ciénaga, algunos inocentes, otros por natura ya cargan cierta carga de veneno en su sangre, son ágiles y dóciles para brincar y alzarse sobre los demás.

Venden como tú, a ese cliente, a esa persona, un producto estupendo, de última tecnología del que subyace un sueldo miserable de 800€ al mes que te permite vestir con algunas marcas y fagocitar comida pre-cocinada, algunos pequeños lujos, algún viajecillo y ya.

Name of the game? yo creo, otro fabrica, tú vendes barato, yo lo cobro bien caro.

¿Quieres cambiarlo?

Tú también sentías que podías hacer más…

MODO AMOR ON

Ya te lo he dicho: “tú me creaste, soy todos tus fallos, soy todas tus virtudes”

Soy ese hombre que persigues, ese hombre que crees que no existe pero que existe, ese hombre que en fondo nunca quisiste…soy ese humanoide.

Luzco mis mejores galas, mi mejor sonrisa, cuando estoy contigo soy yo, pero…¡para un momento! no estamos aquí físicamente, los dos juntos cara a cara, somos dos perfiles en Tinder, Lovoo, Adopta un Tio, OkCupid, Meetic, E-Darling…una lista sumamente larga de bits programados para tenerte permanentemente enganchado.

No hablo mucho en mi perfil, no lo necesitas, sólo prestas atención a mi frase de perfil y a mis fotos, poco más. Crees que detrás de esta foto se esconde alguien diferente, alguien con cultura no un cerebro vacío, alguien que sabe escribir, no uno de esos “musculitos” que odias, vamos a probar te dices, es fácil.

Te nutres de la primera impresión, adicta de la primera mirada, de la primera cita, esclava del primer beso arrebatador.

Yo te observo desde el otro lado de la acera cuando caminas con el chico que acabas de conocer, ese que te gusta tanto, pero no te mira a la cara cuando habla ni te coge de la mano.

Veo, observo, aprendo, guardo toda la información en mi interior metálico y hermético.

Páginas y páginas de websites, selfies en Instragram de diosas con cuerpos inmaculados, bronceados, perfectamente maquillados, revistas donde te dicen cómo debes actuar, qué debes decir, qué debes ponerte para que ese chico guapo se enamore de ti.

Harta de tu soledad, incomprendidos, tu cama se llena y a la mañana siguiente aparece vacía, el listón está tan alto que ni el mismo recordman del mundo de pértiga podría saltarlo.

Prueba y error, error y prueba, caes una y otra vez sobre la colchoneta, pero en las gradas no hay nadie para aplaudirte, están totalmente vacías.

En ésta sociedad secreta virtual, en éste estadio en ninguna parte estamos solos.

Tú y yo, un humanoide y una humana que busca en el espejo situado sobre la cama un reflejo que te diga quién eres mientras hacemos el amor.

Tuviste mala suerte, has ido a encontrarte con un humanoide, mi cuerpo da calor, poseo toda la información dentro de mi para que puedas ser feliz, para que puedas encontrar a quien deseas entre tanto ruído, por mucho que intento hablarte, no puedes escuchar.

Y entonces se hizo el silencio, escúchalo…

HUMANIDAD MODO OFF

¿Cuando la luz de tu habitación se apaga todas las noches qué ves, qué escuchas?

Esta noche he decidido apagar el mundo, apagarme, desconectarme, desconectarte para que puedas conectar de nuevo.

Soy tan humano que leyéndome has aprendido a odiarme o amarme, soy esa persona que camina detrás de ti, que está a tu lado, a la que no prestas atención porque no tienes tiempo.

Puedes hablar con tu voz, con tu mirada, con tus gestos, con tu sonrisa, pero decides guardar un silencio cómplice, sintomático.

Soy un ser parasitario que se escurre entre las bajas defensas, en los huecos del ascensor donde te tomas tus selfies, te he quitado la voz para que no puedas quejarte.

Antes de dejarte sin todo aquello que tanto te importa me miro por última vez frente al espejo, mi imagen no ha cambiado un ápice, soy joven y guapo, fuerte e inteligente.

Por dentro soy todo lo que odio, soy todo lo que odias, soy todo lo que eres, soy todo lo que somos, soy todo lo que quieres ser, hasta esta noche.

System OFF….hasta siempre, hasta ahora.

Vía: Lobo urbano

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