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¿Cómo podría convertirse España en un "paraíso digital"?

¿Cómo podría convertirse España en un "paraíso digital"?En momentos de desaceleración económica como el que actualmente vivimos son muchos los que deciden dar un salto al vacío con la esperanza de triunfar en medio de la tempestad. Sin embargo, ese espíritu emprendedor se enfrenta a varios escollos, según Elena Gómez del Pozuelo, presidenta de adigital, la Asociación Española de la Economía Digital. Desde esta asociación consideran que es imprescindible que el partido que gane las elecciones el próximo 20 de noviembre, tome una serie de medidas para el fomento de la creación de empresas start-ups en España.

1. Inversión privada en start-ups

El mayor problema con que se enfrentan ahora las start-ups en España es el de su financiación. Por ello es necesario incentivar la inversión privada en start-ups. ¿Cómo? A través de beneficios fiscales, como exenciones o reducciones en el IRPF, a la inversión de particulares, pertenezcan o no a las redes de Business Angels.

2. Atracción del talento

En esta línea, para poder competir en un mercado global hay que atraer talento. Las barreras administrativas para la contratación (como visados y documentos) son uno de los principales hándicaps. Otros residen en las dificultades que se encuentra una start-up para vincular ese talento al desarrollo de la empresa, más que en la retribución salarial, donde los más pequeños no pueden competir con las grandes compañías. Actualmente, “las opciones sobre acciones” cotizan al máximo del IRPF en cada Comunidad Autónoma, es decir, como salario o renta regular. Estas opciones son en otros países herramientas muy útiles para atraer talento a un start up cuando no se tienen recursos para pagar sueldos competitivos.

Pero para que lo sean también en España, se ha de cambiar su régimen fiscal. Desde Adigital consideramos que dichas retribuciones se deben tratar como renta irregular, tributando al 21%. Junto a ello, facilitar la contratación de personal con exenciones o reducciones de las cuotas sociales en los primeros meses de la puesta en marcha de un proyecto supondría también un impulso, pues se trata de una etapa en la que en la mayoría de los casos no se generan ingresos.

3. Apuesta por la internacionalización

De la misma forma, el crecimiento de nuevos proyectos debe pasar por incentivar su internacionalización. Para ello, conviene redefinir el régimen actual y adaptarlo a la realidad. Entendemos que las ayudas y deducciones por participar en ferias y eventos similares o para la inversión en inmovilizado no son prioritarias. Sin embargo, los activos intangibles sí lo son, por lo que potenciar vehículos de inversión tipo CDTI, pero sin necesidad de aportar avales personales en garantía, sería una alternativa muy positiva.

4. Cambios en la gestión del IVA

Desde el punto de vista fiscal también es necesario introducir cambios en la actual gestión del IVA. El establecimiento de un mínimo de facturación exento para start-ups, similar al vigente en Irlanda (37.500 euros para servicios y 75.000 para productos) sería una acción verdaderamente efeciva. Por otro lado, además sería muy útil modificar el proceso del pago de este impuesto. En lugar de realizarlo en el momento de la emisión, llevarlo a cabo cuando se produzca el cobro. Aunque el sistema podría tener cierta complejidad contable, el cumplimiento de los plazos de pago tal y como establece la actual Ley de Morosidad garantizaría una correcta gestión.

Aunque, con respecto a esta ley, somos muchas las organizaciones que consideramos que su fracaso en muchos aspectos es evidente. Por ejemplo, de los 34.000 millones de euros que adeudan las administraciones públicas, un 35% es a autónomos y empresas. Sin embargo, la normativa, más allá de establecer instrumentos y obligaciones de información a las instituciones, no tendrá ningún efecto si, como hasta ahora, no establece un régimen sancionador a empresas e instituciones que incumplan los plazos estipulados en la ley. Casos, como el de Francia, que ha regulado recientemente este tema imponiendo un severo régimen sancionador, deben ser claros indicadores del camino a seguir.

5. Aligerar las cargas administrativas

La reducción de las cargas administrativas es otro de los puntos a tener en cuenta. Las cifras hablan por sí solas: España es el país número 49 del mundo en facilidad para montar un negocio, y el número 23 dentro de la UE27, superando únicamente a Bulgaria, República Checa, Italia y Grecia (Doing Business Report 2011). En cuanto al tiempo necesario para poner en marcha un negocio, según el mismo informe, en España son necesarios 47 días, muy lejos de países de nuestro entorno como Francia, Italia, Gran Bretaña o Portugal, que no superan los 10 días.

6. Limitación de la responsabilidad

Este es otro de los puntos clave a la hora de favorecer el emprendimiento. El fracaso de un proyecto es parte de la carrera de un emprendedor y no puede suponer su punto y final, tal y como sucede en España pues, ante el riesgo de perder el patrimonio personal y asumir deudas fiscales y con la seguridad social durante años, son muchos los que tiran la toalla y se resisten a volver a intentarlo. Por ello, una Ley de Emprendedores ha de incluir instrumentos que permitan al administrador de un proyecto fallido limitar de forma efectiva el alcance de su responsabilidad.

7. Suavizar la sobrerregulación

En esta misma línea, y tal y como venimos reclamando desde hace años, es imprescindible suavizar la sobrerregulación que existe en Internet y en el entorno digital en general en España. El caso más paradigmático es el de la Ley Orgánica de Protección de Datos y la Agencia de Protección de Datos. No es aceptable que España tenga el marco legal más restrictivo de Europa y el órgano recaudatorio más voraz (AEPD). Esto es una clarísima desventaja competitiva con respecto a los países de nuestro entorno, donde el volumen de sanciones de los órganos correspondientes no llegan, en conjunto, a la mitad de lo recaudado en España. A esta circunstancia hay que añadir el coste del cumplimiento de esta ley, que exige en muchos casos de contratación de expertos y asesores externos y los constantes cambios de criterio sufridos a lo largo de estos años.

8. España, paraíso digital

Finalmente, Adigital aboga por crear el proyecto Start-Up Spain: España, paraíso digital. La idea es crear un efecto llamada del talento internacional, posicionar a España como el país del emprendimiento en Europa y crear un caldo de cultivo internacional en nuestro país que facilite la orientación global de nuestros emprendimientos. Esta iniciativa pasaría por la selección de los mejores 100 proyectos o emprendedores a nivel nacional e internacional, con el fin de apoyarles con un capital semilla de 100.000 euros. Tiene que ser algo significativo para que tenga efecto de tracción. En definitiva, necesitamos configurar un nuevo escenario y un nuevo futuro para que los emprendedores españoles, que cuentan con un gran potencial, encuentren las condiciones adecuadas para su desarrollo. Solo así conseguiremos sobresalir y situarnos un paso por delante de otros países, muchos de los cuales ya se han dado cuenta de la gran proyección de la economía digital y están trabajando intensamente en su impulso como una de las posibles vías para sortear la actual coyuntura económica.

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