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5 claves para fidelizar clientes basándose en los principios del juego

La dinámica de juego y la interacción con los usuarios que se ha desarrollado en muchas iniciativas ha estado estrechamente relacionada con la adquisición de clientes. Esto se debe, en parte, al poco tiempo que se dedica a la planificación de la iniciativa, pero también a la necesidad de demostrar y aumentar la tracción de la forma más rápida posible.

Algunas iniciativas ven la luz en 12 a 18 meses sin tener que demostrar ningún modelo de ingresos o ninguna oportunidad de mercado, mientras que otras han logrado que sus compañías sigan en parcha después de tres o cuatro años en mercados cada vez más saturados. Son estas organizaciones las que tendrán que empezar a plantearse seriamente sus estrategias de marketing, especialmente cuando consiguen ingresos gracias a las suscripciones. Y para eso no hay nada más importante que la fidelización.

La fidelidad, por definición, se expresa cuando un consumidor elige un producto o servicio cuando hay otras opciones prácticamente iguales. Un afecto incremental del consumidor hacia la marca que puede verse afectado con mucha facilidad. Por eso, la gamificación, basada en la dinámica de juego, se está convirtiendo en una forma cada vez más atractiva para pensar en la fidelización. De hecho, la fidelización trata sobre conseguir una atención del usuario cada vez mayor en un entorno saturado, por lo que con la gamificación se puede conseguir un crecimiento viral, una satisfacción mejorada y, por supuesto, beneficios. Si quieres aprovechar esta tendencia, echa un vistazo a las cinco claves que ha repasado Mashable:

1. Define la acción
Busca una acción clara y fácil de entender que se convierta en el aspecto clave de tu producto y tu esfuerzo de fidelización. Puede ser a través de check-ins o tweets. Así se crea una rutina, que no tiene por qué ser necesariamente algo negativo. La idea está en buscar la unidad de energía más pequeña que sea necesaria y hacerla lo más común que se pueda. Una vez que los usuarios hagan de esa acción algo habitual, podrás empezar a construir otras acciones más complejas.

2. Crea un sistema de experiencia
Necesitarás un sistema de puntos para entender el comportamiento de tus usuarios. Para ello puedes empezar con un sistema de puntos de experiencia o XP. Se trata de un sistema de puntos incremental que rastrea el comportamiento y el conocimiento de los usuarios con el tiempo.

3. Crea cinco acciones sociales
Piensa en aquellas acciones sociales que quieres que los usuarios lleven a cabo y descríbelas con verbos. Olvida el “compra” o “suscríbete” y apuesta por conceptos como “gustar”, “comentar”, “discutir” o “retar”. La clave está en verlos siempre como acciones sociales, porque así atraerás también a nuevos usuarios. Después, asigna puntos de experiencia a cada una de estas acciones basándote en valores relativos.

4. Desarrolla un circuito social con objetivos mecanizados
Piensa en las acciones que ya has planteado y trata de encajarlas en un circuito social en el que tiene que haber espacio para la emoción, la expresión, el feedback positivo y el retorno. Después, incluye una mecánica de objetivos con la que los usaurios podrán comprometerse a hacer check-in o a volver cada determinado tiempo. Además, crea notificaciones para tus productos siempre que sean útiles.

5. Crea un sistema de recompensa
Más allá de la satisfacción que puede ofrecer la experiencia, los usuarios esperarán recibir beneficios tangibles por su buen comportamiento. Por eso, plantea un modelo de recompensas basado en un sistema de estatus, acceso, poder y objetos. Piensa que los objetos tangibles como el merchandising o los descuentos son esenciales en los programas de fidelización, pero cada vez tienen menos relevancia en el mundo de la gamificación. En su lugar, trata de plantear recompensas significativas emocionalmente.

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