La crisis migratoria que atraviesa Ceuta ha comenzado a trasladar sus efectos al tejido comercial de la ciudad. La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha mostrado su preocupación por el impacto que está teniendo la situación sobre la actividad de los retailers, después de que varias cadenas y establecimientos hayan cerrado temporalmente por motivos de seguridad.
El incremento de la presión migratoria en la ciudad autónoma ha provocado un escenario de incertidumbre que ya afecta de forma directa al comercio. Durante las últimas horas, diversas marcas del sector retail, como Carrefour, Día, Kiabi, MGI y el Centro Comercial Parques de Ceuta, han suspendido temporalmente su actividad como medida preventiva para proteger tanto a empleados como a clientes.
El comercio de Ceuta reclama estabilidad
Desde la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Ceuta hacen un «llamamiento a la calma» al conjunto del tejido empresarial de la ciudad, pidiendo «serenidad, unidad y confianza» ante la situación migratoria que atraviesa Ceuta en los últimos días.
Ambas entidades advierten de que esta situación supone un duro revés para la economía local, especialmente para un sector que depende de la normalidad en la actividad comercial y del tránsito habitual de consumidores. La organización empresarial considera prioritario restablecer cuanto antes un entorno de seguridad que permita a los negocios desarrollar su actividad y evitar nuevas pérdidas económicas.
El cierre de establecimientos evidencia cómo la crisis ha dejado de afectar únicamente a los servicios de acogida y a los dispositivos de seguridad para extenderse también al ámbito económico. Además de las grandes superficies, algunas instalaciones deportivas han suspendido su actividad por decisión de las autoridades y distintos negocios han adoptado medidas extraordinarias ante el clima de preocupación existente entre comerciantes y vecinos.
La Confederación de Empresarios insiste en que la prioridad pasa por recuperar cuanto antes la normalidad para evitar que la situación siga deteriorando la confianza de consumidores y empresarios. El impacto sobre el comercio, subraya la organización, puede tener consecuencias relevantes para la economía local si la incertidumbre se prolonga y obliga a mantener cierres o restricciones en la actividad de los retailers.





