Telefónica ha redoblado su estrategia de lobby en la Unión Europea en busca de un marco regulatorio que favorezca su consolidación en el sector de las telecomunicaciones. Desde que Marc Murtra asumió la presidencia, la compañía ha multiplicado sus contactos con la Comisión Europea con el objetivo de recuperar influencia y allanar el camino a posibles operaciones corporativas.
Telefónica busca su hueco en un mercado muy competitivo
El discurso de Murtra pivota sobre una idea central: Europa necesita fuerzas sólidas que compitan con Estados Unidos y China. Bajo ese argumento, Telefónica defiende que las fusiones son la vía para garantizar inversiones masivas en redes y acelerar la competitividad del continente. El mensaje, repetido en foros y encuentros, se ha convertido en el eje de la nueva etapa de la operadora.
Hay evidencias de esta ofensiva. En lo que va de año, según los registros oficiales de Bruselas, Telefónica se ha reunido en varias ocasiones con altos cargos de la Comisión. Estas reuniones han abordado desde cuestiones de competencia y simplificación regulatoria hasta prioridades en política tecnológica. En paralelo, la gigantesca empresa mantiene abierta la agenda de contactos en materias como fiscalidad, sostenibilidad o seguridad de datos. También, se ha puesto en contacto con el gabinete de la vicepresidenta de Competencia Teresa Ribera para abordar temas de competencia, según menciona ABC.
Telefónica, ante una posible compra de Vodafone
Los intentos de acercamiento a Bruselas se producen en un contexto marcado por los rumores sobre una eventual compra de Vodafone España y una posible ampliación de capital para financiar la operación. Aunque Murtra insiste en calificar estas informaciones como «especulación», el mercado interpreta sus movimientos y su despliegue de presión como un intento de preparar el terreno para un salto estratégico.
Telefónica se arma hasta los dientes ante el avance de las ‘big tech’
Telefónica también ha trasladado a Bruselas un pulso con las grandes tecnológicas estadounidenses. La compañía propone que los Estados miembros prioricen a empresas europeas en los contratos públicos de servicios en la nube, especialmente en el almacenamiento de datos críticos como los fiscales, sanitarios o de defensa. Con ello, busca reforzar la «soberanía tecnológica» de la región y limitar la dependencia de Amazon, Google y Microsoft, que hoy concentran más del 65% del mercado.
Por su parte, estas ‘big tech’ buscan la manera de seguir manteniendo su parte del pastel mediante filiales locales. Por ejemplo, Amazon invertirá en la creación de una «nube soberana» para Europa, que estaría ubicada en Alemania; y Microsoft formará un consejo que lidere sus centros de datos en Europa compuesto exclusivamente por ciudadanos europeos.
Telefónica reclama, además, incentivos para abaratar la financiación de centros de datos, la simplificación de trámites y la creación de un fondo público-privado para infraestructuras digitales, según el documento presentado en la Comisión Europea y citado por el medio El Mundo. Telefónica, que participa en proyectos de edge computing y en la nube soberana de Oracle en España, aspira a jugar un papel protagonista en la nueva arquitectura digital europea.
En definitiva, la etapa de Murtra al frente de Telefónica se caracteriza por un giro hacia la influencia política en Bruselas, con el objetivo de redefinir las reglas de juego del sector. Fusión, competitividad y soberanía digital son las tres piezas de una estrategia que busca reposicionar a la histórica compañía española como pieza central del futuro de las telecomunicaciones europeas.





