Amazon ya no solo busca competir como e-commerce, sino también como potencia logística a nivel mundial para terceros. La corporación ha abierto a otras empresas su sistema integral de distribución, Amazon Supply Chain Services (ASCS). Así, cualquier compañía del planeta, sin importar su tamaño, podría contratar el acceso a su infraestructura de transportes.
«Al extender la infraestructura global, la tecnología y la experiencia operativa de la propia cadena de suministro de Amazon, ASCS ayuda a las empresas a mejorar su rendimiento, reducir la complejidad y operar con mayor eficiencia. ASCS representa una importante oportunidad de crecimiento para Amazon, respaldada por la inversión continua en pronósticos, automatización e inteligencia artificial para mejorar la velocidad y la precisión de sus soluciones de cadena de suministro», detalla la compañía en un comunicado.
¿En qué consiste Amazon Supply Chain Services (ASCS)?
Hasta ahora, la red logística de Amazon servía principalmente para mover sus propios pedidos y los de vendedores dentro de su marketplace. Con Amazon Supply Chain Services (ASCS), esa maquinaria se abre a cualquier empresa, incluso si no comercializa sus productos en Amazon.
El servicio incluye tres pilares. Primero, transporte a nivel internacional (más de 100 aviones y 80.000 remolques que mueven carga por tierra, mar y aire), incluyendo la gestión de aduanas. Segundo, almacenes y puntos de inventario y distribución, un punto fuerte para Amazon ya que dispone de herramientas muy potentes, por ejemplo, de inteligencia artificial para predecir la demanda y atraer clientela. Y tercero, un servicio de entrega a domicilio con robustas capacidades, que permite hacer llegar envíos desde tiendas online o físicas directamente hasta minoristas o consumidores finales.
Esto significa que una empresa –ya sea una pyme o una multinacional– podría usar Amazon desde que fabrica un producto en otro país hasta que lo entrega al consumidor, sin necesidad de coordinar múltiples proveedores.
La estrategia de Amazon
Amazon busca repetir una jugada que ya le salió bien. Igual que extendió el uso de Amazon Web Services (AWS) -transformando una infraestructura propia y probada en un estándar a gran escala a partir de un servicio que puedan contratar otras empresas-, ahora busca replicar este mecanismo en el área de logística.
De esta manera, el gigante del comercio electrónico pone al alcance de otros su titánica arquitectura y facilita la operativa a actores con menor capacidad, consiguiendo, al mismo tiempo, una nueva fuente de ingresos con ello. Amazon asegura gestionar todo el proceso con mayor eficiencia y automatización, apoyándose en su tecnología. Además, el movimiento tiene una lectura estratégica clara: Amazon entra a competir directamente con grandes operadores logísticos como DHL o servicios postales tradicionales, en un mercado muy amplio en el que podría tener un largo recorrido.
