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¿Dónde está Apple en el año uno de la era post Jobs?

Hoy se cumple un año de la muerte de Steve Jobs, el icónico fundador de Apple. Y muchos siguen preguntándose hasta qué punto depende el éxito de la empresa de la manzana del "mago" Jobs. Si hacemos caso de las cifras, Apple sigue siendo tan o más exitosa que durante la era Jobs. La compañía de Cupertino es a día de hoy la empresa más valiosa del mundo. Pero, ¿son suficientes los números para alimentar las ideas pioneras que siempre han sido marca de la casa en Apple?

"Increíbles, grandiosos, verdaderamente cool". Así le gustaba a Jobs describir a los productos que presentaba ante multitudes absolutamente "hipnotizadas" y entregadas. Estos adjetivos que Jobs utilizaba para describir los productos de Apple pueden aplicarse también para definir su carismática personalidad. Enfundado siempre en un jersey negro de cuello alto, vaqueros y zapatillas deportivas, Jobs celebraba las presentaciones de productos de Apple como si se tratara de servicios religiosos. No en vano, el gurú de la compañía de Cupertino era el “Dios” de la nueva era digital. ¿Qué hará Apple ahora que se ha quedado huérfana de “padre”?

Tim Cook, el sucesor de Steve Jobs al frente de Apple, se desenvolvía con comodidad en las “bambalinas” de la empresa antes de reemplazar al insustituible Jobs. A diferencia de Jobs, Cook no es carismático. “Steve era un genio, un visionario”, decía Cook recientemente en una entrevista. “Y nunca he considerado que mi tarea fuera sustituirlo. Ése no es mi objetivo vital”, decía.

No obstante, y pese a su más que notable falta de carisma, las cifras sonríen a Tim Cook. Bajo su batuta, Apple se ha convertido en la empresa que cotiza en bolsa más valiosa del mundo. Los títulos de la compañía de Cupertino han pegado un brinco de más del 60% durante el último año. Y el nuevo iPhone 5 se vende mejor que nunca. Durante sus primeras 24 horas en el mercado, el nuevo smartphone de Apple duplicó las ventas de su predecesor.

Y, sin embargo, los expertos echan en falta las grandes innovaciones que han convertido a Apple en lo que hoy todos conocemos. “Es la primera vez que Apple lanza un iPhone y vende un producto cuyas funcionalidades ya ofrecen desde hace tiempo otros competidores”, señala Max Wolf, de Greencrest Capital. Apple fue una vez la “cabecilla” en el mercado de los smarpthones, “pero con el iPhone 5 ha permitido que sus rivales se pongan a su altura”, añade.

Además, y por si fuera poco, las escasas novedades del nuevo smartphone de Apple son también sus principales problemas. En su nuevo iPhone la empresa de la manzana estrena un nuevo servicio cartográfico que supone el adiós definitivo a los ahora añorados por muchos Google Maps. Y es que los nuevos mapas de Apple son de todo menos exactos. En ellos faltan ciudades y calles y las granjas son confundidas con aeropuertos.

El fiasco de los Apple Maps ha sido tan rotundo que la compañía de Cupertino ha conseguido enfadar a sus fans y muchos hablan ya de un “Mapsgate”. Ante la incontenible ira de muchos usuarios, Tim Cook, consejero delegado de Apple, se vio obligado a entonar el “mea culpa” la semana pasada en una carta abierta a sus clientes.

Lo sucedido con los nuevos Apple Maps es un acontecimiento sin precedentes en la empresa de la manzana, tanto que algunos, como el periodista especializado en tecnología Ryan Block, se atreven a formular la pregunta que casi todos tenemos en mente. “Steve era conocido por controlar el desarrollo de sus nuevos productos hasta el último detalle. ¿Hubiera podido Jobs prever los fallos de los nuevos Apple Maps o los hubiera lanzado al mercado, aun estando claramente incompletos, como ha hecho Tim Cook?”. Lógicamente nadie quiere responder a esta pregunta, pero su simple formulación evidencia que la sombra de Jobs sobre Apple sigue siendo muy alargada.

El éxito de Apple durante los últimos años se ha medido mediante triunfos incontestables como el iPhone y el iPad. El problema es que, desde que hace un año entramos en la era post Jobs, no hemos visto en Apple ninguna gran innovación, nada con lo que la empresa de la manzana haya resucitado un mercado aparentemente muerto, como hizo en su día con el iPod.

Durante sus inolvidables presentaciones de productos, Steve Jobs acuñó la famosa expresión de “one more thing”, tres palabras que evidenciaban la insaciable hambre de innovación del que fuera consejero delegado de Apple. Poco antes de su muerte, Jobs estaba trabajando en un televisor que hoy por hoy sigue siendo un enigma y no ha sido lanzado aún al mercado.

Apple tiene en sus arcas unas reserva de 90.000 millones de euros, dinero suficiente para completar la idea inacabada de Jobs. ¿Le falta visión al nuevo sucesor del gurú de Apple? ¿Es Tim Cook demasiado “inocente”?

En sus primeras campañas publicitarias, Apple vendía sus productos como un homenaje a los locos, los marginados y los rebeldes, a aquellos que estaban dispuestos a cambiar las reglas del mundo. Actualmente, la compañía de Cupertino está alejada de esta imagen de “rebelde” y lo está básicamente gracias a su enorme éxito.

La máquina de Apple funciona como la seda, quizás demasiado. La empresa de la manzana es hoy por hoy la “alumna perfecta” que todo lo hace bien y que, incluso cuando se equivoca, pide disculpas con exquisita educación. Como “alumna perfecta” que es, es también la favorita del maestro, pero ser la favorita del profesor no es precisamente “cool”.

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