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10 productos "gafados" que iban a comerse el mundo y no se comieron ni una rosca

productosSamsung decidía hace unos días paralizar la producción del nuevo Galaxy Note 7 por culpa de su "incendiaria" batería. Aún está por ver si la compañía surcoreana desentierra o no en el futuro la marca Note. Tendrá antes que cortar la grave "hemorragia" que ha ocasionado a su marca el fallido Galaxy Note 7.

No obstante, y aunque probablemente a Samsung no le sirva de consuelo, lo cierto que el Galaxy Note 7 no es el primer producto de una gran marca que cae en desgracia. Desastres de este tipo hay en realidad de todos los colores, pero estos que repasa a continuación Horizont son quizás los más llamativos:

1. DeLorean (1981)
John DeLorean era un ingeniero automovilístico adelantado a su tiempo que soñaba con fabricar automóviles seguros, duraderos y sostenibles. Trabajó durante años en General Motors, donde llegó a ejercer de vicepresidente, pero en 1973 abandonaba esta compañía para embarcarse en sus propios (y futuristas) proyectos. Unos años después, en marzo de 1981, DeLorean iniciaba la producción del automóvil DMC-12 en Dunmurry (Irlanda del Norte). Sin embargo, la impaciencia de los inversores que prestaron en su día su apoyo a DeLorean Motor Company sumieron a la compañía en una espiral de problemas que la condujeron a la bancarrota apenas un año después. Aun así, la historia de DeLorean no terminaría aquí. En 1985 se estrenaba Regreso al Futuro, DeLorean hacía un “cameo” de lujo en la película y los coches de la compañía se convertían casi instantáneamente en objetos de culto.

2. New Coke (1985)
A mediados de los años 80, Coca-Cola, acorralada cada vez más por su rival Pepsi (que en un test ciego había demostrado ser superior a ella), decidía sacarse de la chistera una nueva receta (con nuevo sabor incluido) para su icónico refresco. Aun así, a los fans de la Coca-Cola de toda vida les sentó a cuerno quemado el cambio en el sabor de su refresco favorito, y en vista de sus protestas, la compañía se vio obligada a volver a comercializar bajo el nombre de “Classic Coke” su bebida más emblemática. Coca-Cola salió, de todos modos, reforzada del descomunal fracaso de la “New Coke” y volvió a crecer a excelente ritmo tras el lanzamiento de este producto.

3. Premier (1988)
La empresa tabacalera R.J. Reynolds invirtió la friolera de 300 millones de dólares para desarrollar unos nuevos cigarrillos, bautizados con el nombre de Premier, que se jactaban de no generar apenas humo y ser, por lo tanto, bastante más limpios que los convencionales. ¿El problema? Que como quedó demostrado en varios tests previos a su comercialización, el sabor de los cigarrillos Premier era repugnante (así lo describió incluso el CEO de R.J. Reynolds). Y no sólo eso. Encenderlos era casi misión imposible. Razón de más para que los cigarrillos de marras no aterrizaran nunca en las tiendas.

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4. Phaeton (2001)
A finales de los 90 a Ferdinand Piech, por aquel entonces CEO de Volkswagen, se le metió entre ceja y ceja que la marca alemana debía adentrarse a toda costa en el sector premium (y hacerle de paso la competencia a su “hermana” Audi). En 2001, y fruto de la cabezonería de Piech, aterrizaba en el mercado el Volkswagen Phaeton. El fabricante automovilístico germano se había propuesto comercializar en todo el mundo unas 20.000 unidades al año del Phaeton. Sin embargo, sus previsiones no llegaron jamás a cumplirse y en marzo de 2016 Volkswagen decidía suspender oficialmente la producción del Phaeton. Se estima que por cada Phaeton vendido a Volkswagen se le iban por el desagüe 28.000 euros.

6. Dasani (2004)
En 2004 Coca-Cola se liaba la manta a la cabeza, y consciente del creciente consumo de agua embotellada, lanzaba en Reino Unido la marca de agua Dasani, cuyas botellas de medio litro se comercializaban por la nada desdeñable cifra de 1,43 euros. Coca-Cola justificó el elevado precio de Dasani asegurando que, pese a tratarse de agua corriente, en su proceso de depuración estaba involucrada una tecnología utilizada por la mismísima NASA. Poco después se descubriría, no obstante, que la tecnología de marras era la utilizada por cualquier filtro de agua. Y lo peor de todo. Que las botellas de Dasani estaban contaminadas con bromo, una sustancia potencialmente cancerígena.

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7. Microsoft Zune (2006)
En 2006, y celoso quizás del iPod de su rival Apple, Microsoft lanzaba el reproductor de música Zune, que incluía también un servicio de contenidos digitales descaradamente similar al iTunes de la empresa de la manzana. Con todo, los consumidores fueron pronto conscientes de que Zune era un mero “copy paste” del iPod y de iTunes y no le dieron la más mínima oportunidad de prosperar. En 2011 Microsoft decidió dar por sepultado este producto.

8. Google+ (2011)
Google no podía ignorar el fenomenal éxito de Facebook, que le estaba comiendo peligrosamente terreno, y en 2011 lanzaba su propia red social: Google+. Esta plataforma conquistó inicialmente a los expertos (y también a los usuarios) con funcionalidades como los Google Circles y los Google Hangouts. Sin embargo, también se llevó un buen puñado de críticas por ser utilizado por Google como puente (forzoso) de acceso a sus otros servicios. A finales de 2012 Google+ contaba ya con 500 millones de usuarios. Sin embargo, la mayor parte de ellos no eran usuarios activos sino simplemente “usaurios de paso” que utilizaba Google+ como puerta de acceso a YouTube y otros servicios. Desde el año 2014 Google+ goza cada vez de menos protagonismo dentro de Google y hay quienes dan ya por muerta esta red social.

9. Apple Maps (2012)
Con el lanzamiento del sistema operativo iOS 6, Apple decidió dar por finalizada su dependencia de Google Maps y lanzar su propio servicio cartográfico: Apple Maps. ¿El problema? Que cuando se lanzó, Apple era un producto claramente inmaduro y repleto de monumentales fallos que fueron carne de todo tipo de "memes" en las redes sociales. Tim Cook, CEO de Apple, se vio obligado a disculparse públicamente en varias ocasiones por los morrocotudos errores de Apple Maps.

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10. Windows 8 (2012)
Con su complejísima interfaz (repleta de cuadrados y rectángulos) Windows 8 logró enfurruñar (y mucho) a los usuarios, que echaban de menos el clásico botón de “inicio”. Diseñado con la vista puesta en los dispositivos móviles, Microsoft trató después de enmendar algunos de los muchos errores de Windows 8, que sigue siendo a día de hoy uno de los peores sistemas operativos “made by Microsoft” que se recuerdan.

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