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30 años de Amazon: la metamorfosis de una pequeña librería en un emporio

Amazon sopla 30 velas: la metamorfosis de una pequeña librería en un titán con infinitos tentáculos

Amazon emplea actualmente a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo. Y en 2023 la compañía facturó la friolera de 575.000 millones de dólares.

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Amazon acaba de celebrar su 30º cumpleaños. La compañía, que inició su andadura como una pequeña librería online, ha terminado metamorfoseándose en un gigante del e-commerce de dimensiones hercúleas. Sin embargo, y si bien Amazon sigue vertiendo dinero a manos llenas en sus arcas, la compañía estadounidense tiene que bregar con la competencia cada vez más feroz venida de China. Temu, Shein y AliExpress amenazan el colosal emporio levantado en las últimas tres décadas por Amazon.

Lo que está claro es que Amazon se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas y de ello dan fe sus cifras de vértigo. La multinacional estadounidense emplea actualmente a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo. Y en 2023 la compañía facturó la friolera de 575.000 millones de dólares.

Amazon vio la luz allá por 1994 en un garaje, como otras muchas empresas adscritas al ramo «techie». Jeff Bezos, que por aquel entonces tenía un trabajo muy bien remunerado en Wall Street, lo dejó todo para comenzar a vender libros online. Bezos supo ver antes que nadie que había mucho potencial alojado en las entrañas de la entonces jovencísima «World Wide Web» y no dudó en tirarse a la piscina con Cadabra. Así se llamaba Amazon en sus inicios.

Una pequeña librería online fue el germen de Amazon

El éxito no tardó en materializarse y Amazon comenzó a vender libros en ingentes cantidades, tanto que su negocio no tardó en expandirse a otros mercados.

Después de que la denominada burbuja puntocom estallara en los años 2000, la compañía de Jeff Bezos supo reinventarse y Amazon Marketplace levantó los cimientos de que lo que terminaría convirtiéndose más tarde en un auténtico imperio.

Amazon tuvo el acierto de atraer a otros retailers a sus dominios para que vendieran allí sus propios productos bajo el paraguas de la empresa de Jeff Bezos. De esta forma, el catálogo de productos de Amazon se expandió hasta el infinito y más allá y la compañía comenzó a lucrarse asimismo de las ventas de terceros.

Actualmente Amazon es mucho más que una tienda online y tiene múltiples filiales. Una de sus filiales más prominentes es Amazon Web Services (AWS), que lleva ofreciendo a otras empresas soluciones de computación en la nube desde 2006. De la mano de AWS Amazon fue de nuevo pionero en un segmento de actividad donde había otrora muy pocos «players».

Demostrando una vez más su espíritu pionero, Amazon comenzó a ofrecer también películas y canciones para su posterior descarga cuando el hoy omnipresente vídeo en streaming se llamaba aún vídeo bajo demanda. De este negocio emergería más tarde Prime Video, que es cada vez más fuerte y en algunos mercados se sitúa incluso por delante de Neflix.

El éxito de Amazon en los últimos 30 años no ha sido ajeno en modo alguno a las críticas. La multinacional estadounidense ha sido puesta en la picota en múltiples ocasiones por las pobres condiciones laborales a las que estarían sujetos los trabajadores de sus centros de logística y también por ahorrarse millones y millones de euros en impuestos cotizando todo lo que gana en el viejo continente en Luxemburgo, donde se beneficia de ayudas fiscales que son en todo caso perfectamente legales (tal y como estimó el año pasado la justicia europea).

A Amazon se le ha acusado además muy a menudo de clavar el último clavo en el ataúd de un buen número de retailers físicos, muchos de los cuales se han visto obligados a bajar la persiana por la competencia ejercida por el gigante de e-commerce (y también por no haberse subido antes al tren del comercio electrónico).

Amazon ha estado también en innumerables ocasiones en la mirilla de las autoridades de la competencia, que le han echado en cara, entre otras cosas, haber abusado de su posición dominante en el mercado y haber practicado el «dumping».

La feroz competencia venida de China

Durante muchos años Amazon ha «aplastado» a la competencia, pero es esa competencia la que está poniendo en severos aprietos al gigante del comercio electrónico. Temu, Shein, AlieExpress y otros retailers online procedentes de China están haciendo sombra cada vez más a la empresa de Jeff Bezos. Amazon es perfectamente consciente de ello y por eso planea contraatacar con su propia división «low cost».

Sin embargo, los planes de Amazon podrían no ser suficientes para mantener a raya a sus rivales chinos. Hablamos, al fin y al cabo, de plataformas que solo en 2024 podrían duplicar su facturación hasta los 350.000 millones de dólares.

Temu, Shein y compañía están dejando atrás a Amazon no solo con sus fenomenales gangas sino también con su acertada apuesta por el análisis de datos y la inteligencia artificial (IA).

Analizando al milímetro la información que fluye en sus propias plataformas y también en las redes sociales, Temu y Shein son capaces de reconocer microtendencias y adaptar oportunamente su porfolio de productos a tales microtendencias. En cambio, Amazon y en general todas las empresas radicadas en Occidente estarían, según los analistas, a años luz de unas prácticas que Temu y Shein llevan perfeccionando desde hace años.

Los retailers chinos funcionan en muchos sentidos como si fueran redes sociales y sus plataformas están muy enfocadas al entretenimiento, la diversión y el intercambio de opiniones. Es así como lograr que sus clientes retornen una y otra vez a sus plataformas, aun cuando no tengan intención a bote pronto de comprar.

Amazon lo tendrá complicado para torpedear a sus rivales chinos, máxime cuando su gigantesca y carísima red de centros de logística podría quedarse huérfana de utilidad en el futuro. Buena parte del éxito de Temu y Shein echa anclas en la venta directa de productos importados de China al consumidor y en ese modelo están completamente ausentes los centros de logística en los que tantos millones ha invertido Amazon en los últimos años.

Para resistir las cada vez más feroces embestidas de Temu, Shein y compañía, Amazon deberá necesariamente reinventarse. Y tiene afortunadamente mucho dinero en caja para hacerlo, lo cual juega inevitablemente a su favor. Si su reinvención tiene éxito o no lo veremos en los próximos años.

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