Anunciantes

Apple, Samsung, Volkswagen o Sony, salpicadas por un escándalo de explotación infantil

minas-cobalto-RDC¿Qué tienen en común empresas como Samsung, Microsoft, Daimler, Apple, Sony, o Volkswagen? Todas se han visto envueltas en un nuevo escándalo relacionado con la explotación infantil tras la última investigación desarrollada por Amnistía Internacional y Afterwatch.

Bajo el título de "Por esto morimos: abusos de los derechos humanos en la República Democrática del Congo", se ha presentado este informe en el que se analizan las técnicas de extracción del cobalto en el país africano, muy utilizado por grandes tecnológicas para la fabricación de baterías.

A través del procesamiento de este mineral se producen los iones de litio que componen las baterías de los smartphones que todos llevamos en nuestros bolsillos. Un mineral que es extraído en las minas del país por niños que en muchas ocasiones no superan los siete años de edad.

El informe pone de manifiesto a situación de explotación y condiciones infrahumanas a las que tienen que hacer frente los pequeños trabajando en estas mimas. Unas imágenes como las ofrecidas por Reuters que distan mucho de los elegantes y cuidados escaparates con los que Apple o Samsung (entre otros) nos presentan sus últimas novedades.

minas-cobalto-congo

"La imagen de esos niños cargando sacos llenos de rocas a través de los túneles angostos de las minas de cobalto y sufriendo problemas pulmonares, contrasta con el 'glamour' de los escaparates de las tiendas de móviles", explica con tristeza Mark Dummett, investigador y responsable de Derechos Humanos y Negocios de Amnistía Internacional según recogen desde El Confidencial.

Para conocer la situación es necesario saber que de República Democrática del Congo se extrae la mitad de todo el cobalto a nivel mundial. Aquí entra en juego la empresa china Huayou Cobalt que compra al país africano hasta el 40% del cobalto que utiliza para la elaboración de sus productos.

La investigación realizada por Amnistía Internacional pone de manifiesto que este cobalto empleado por la empresa china es comprado por comerciantes que lo adquieren en las citadas minas donde se emplea a menores de edad. Lo cierto es que la explotación infantil en el sector de la minería es, desgraciadamente, una práctica generalizada en el país africano.

Todo este cobalto se vende posteriormente a la firma Congo Dongfang Mining (CDM) que actúa bajo el amparo de la citada compañía china. Una vez realizado este proceso el cobalto llega a manos de las fábricas responsables de la producción de componentes chinas o surcoreanas encargadas de la elaboración de las baterías de Samsung. Sony, Apple o Microsoft, según explican en el citado diario.

Pero no sólo las grandes tecnológicas tienen las manos manchadas en este asunto. Fabricantes de automóviles de la talla de Volkswagen o Daimler trabajan con este cobalto para la producción de las baterías de sus vehículos eléctricos.

¿Cómo han reaccionado las empresas?

Hasta un total de 16 compañías que operan a nivel internacional se han visto salpicadas por el escándalo del cobalto. Desde Amnistía Internacional aseguran que se han puesto en contacto con todas ellas y sólo una confirma la conexión de las empresas (no se ha desvelado el nombre).

Seis de las mismas han asegurado que están tomando cartas en el asunto iniciando las investigaciones pertinentes mientras que cinco han negado de forma rotunda cualquier tipo de relación comercial con Hauyou Cobalt. Llama la atención que ninguna de ellas ha proporcionado información sobre la procedencia del cobalto utilizado para la fabricación de los componentes de sus productos.

niños-minas-cobalto

Dummett lamenta profundamente la negativa de las empresas ante una situación en la que las verdaderas víctimas son los niños que trabajan en las minas con todos los problemas y peligros que ello conlleva. Nos encontramos frente a un escenario en el que todos alabamos las ventajas de las nuevas tecnologías pero pocos son los que se preguntan cómo se fabrican. “Es momento de que las grandes corporaciones se responsabilicen de la extracción de las materias primas que conforman sus aparatos", expresa Dummett.

Sin ver el sol y jornadas de más de 12 horas

Amnistía Internacional ha entrevistado a un total de 87 mineros de los que 17 al menos era niños. Sus jornadas laborales exceden de las 12 horas diarias a cambio de un “salario” que en el mejor de los casos se sitúa en los dos dólares por día trabajado en la mina.

Algunos de estos menores declaran que han llegado a permanecer hasta 24 horas encerrados en la mina sin ver la luz del sol. "Mi madre adoptiva quería que fuera al colegio, pero mi padre adoptivo estaba en contra. Pasaba 24 horas allí abajo, en los túneles. Llegaba por la mañana y me marchaba a la mañana siguiente. Tenía que hacer mis necesidades en la mina", explica Paul, un huérfano de tan sólo 14 años.

A esto hay que sumar los riesgos que asumen ante la falta de seguridad para el desempeño del trabajo y las altas probabilidades de contraer enfermedades relacionadas con la piel o que afecten de forma crónica a sus pulmones. Los datos de Unicef hechos públicos en 2014 apuntan a que más de 40.000 niños se encontrarían trabajando en las minas ubicadas al sur de la República Democrática del Congo (la mayoría de cobalto).

Te recomendamos

Enamorando

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir