Anunciantes

Aquí no hay tomate: Heinz tendrá que "divorciarse" de la etiqueta de ketchup en Israel

heinzCuando pensamos en el ketchup, a muchos se nos viene inmediatamente a la cabeza el nombre de una marca: Heinz. Y es que desde que comenzara a fabricarlo en 1876, Heinz se ha convertido probablemente en la mejor embajadora de la celebérrima salsa de tomate, tan útil para aderezar perritos calientes, hamburguesas y todo tipo de platos.

Sin embargo, Heinz, la que es probablemente la marca de ketchup más famosa del mundo, no podrá de ahora en adelante poner la etiqueta de ketchup a su famosísima salsa roja en Israel. A partir de ahora Heinz dejará de ser ketchup para ser un mero “condimento de tomate” en el país de Oriente Próximo.

¿El motivo de tan contundente cambio de nombre? Que su ketchup tiene demasiado poco tomate para ser digno de semejante denominación, según el Ministerio de Sanidad de Israel.

La ley que ha hecho posible que Heinz sea despojada de la etiqueta de ketchup en el país hebreo es fruto de un excepcional trabajo de “lobby” detrás del cual está Osem, el principal fabricante de ketchup de Israel.

Lo que los medios israelíes califican de “guerra del ketchup” se inició el pasado mes de enero con una carta enviada por Osem a numerosos comerciantes de Israel. En esa misiva Osem relataba que el ketchup de Heinz había sido analizado en un prestigioso laboratorio europeo y que, pese a asegurar en sus etiquetas albergar en sus entrañas un 61% de tomate, su contenido real de este fruto era en realidad  de tan sólo un 21%.

Y ahí radica precisamente el problema. Para ser realmente ketchup, y según los estrictos estándares alimentarios israelíes, el producto debe contener al menos un 41% de tomate, un porcentaje del que Heinz se queda hoy por hoy bastante lejos.

Molesta lógicamente con los “tejemanejes” de Osem, Heinz tilda de infundadas las acusaciones de la empresa hebrea e insta a las autoridades israelíes a cambiar la definición de ketchup.

Te recomendamos

#Highway2Sales

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir