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Buscando reemplazo para un icono irrepetible: el catálogo de IKEA

AnunciantesEvolución del catálogo de IKEA a lo largo de la historia

Hacia un futuro sin catálogo de IKEA

Buscando reemplazo para un icono irrepetible: el catálogo de IKEA

En un momento en que IKEA estaba apostando más fuerte que nunca por la sostenibilidad su catálogo parecía condenado a quedarse fuera de la ecuación.

IKEA catálogoEl día en que el catálogo (ya extinto) de IKEA aterrizaba en nuestro buzón era un día preñado de felicidad. Zumbulléndonos en sus páginas nos gustaba fantasear con todo aquellas ideas (fenomenales) que quizás podíamos implementar en nuestros hogares.

Con el icónico catálogo de la marca sueca en nuestras manos soñábamos con la casa perfecta (que de repente se nos antojaba perfectamente al alcance de nuestra mano). Sin embargo, el catálogo de IKEA es ya historia. La multinacional escandinava anunciaba hace un mes que enterraba definitivamente el que ha sido acaso su mayo icono en los últimos 70 años.

En un momento en que IKEA estaba apostando más fuerte que nunca por la sostenibilidad su catálogo parecía condenado a quedarse fuera de la ecuación. Y eso que las cifras, algo devaluadas en los últimos años, estaban a bote pronto a favor de la marca sueca. El catálogo de IKEA, uno de los libros más leídos sobre la faz de la Tierra junto a la Biblia, tuvo en 2016 una tirada de 200 millones de ejemplares que vieron la luz en 69 versiones y en 32 lenguas distintas en más de 50 países.

La sostenibilidad dio la puntilla al catálogo de IKEA

Que la muerte del catálogo de IKEA haya sido precipitada por la sostenibilidad ha hecho más digerible su óbito para muchos fans. Cargado de emotividad, el adiós de semejante emblema ha sido un golpe duro para muchos (también para la propia compañía), pero en el plano puramente racional parece evidente que la despedida ha tenido lugar en el momento adecuado.

En la defunción del catálogo de IKEA ha influido de manera inevitable el coronavirus, pero la pandemia no es en modo alguno la única culpable de un adiós que llevaba ya varios años pergeñándose.

Durante los últimos años la marca sueca ha llevado a cabo múltiples tests en los diferentes mercados en los que opera a fin de recopilar el «feedback» de sus clientes y ese «feedback» se ha utilizado para tomar de determinación de «matar» su icónico catálogo.

Con el e-commerce en la cresta de la ola sacar adelante un catálogo impreso tenía definitivamente poco sentido desde el punto de vista de la rentabilidad.

De todos modos, y una vez consumado el óbito de uno de los pilares centrales de la estrategia de marketing de IKEA, es preciso buscarle urgentemente reemplazo. Y canales digitales como Instagram, Facebook y la propia tienda online de la marca emergen inevitablemente al primer plano.

¿El problema? Que muchos clientes echarán probablemente de menos la experiencia de hojear el catálogo de IKEA en busca de inspiración. La compañía es consciente de ello y por eso trabaja en nuevos formatos digitales que den el do de pecho tanto desde el punto de vista de la experiencia de usuario como de la funcionalidad.

El catálogo era un importantísimo pilar en la estrategia de marketing de IKEA, pero no el único

En todo caso, y a falta de la experiencia táctil del catálogo de IKEA, el cliente seguirá teniendo a su alcance las tiendas de la compañía para manosear a su antojo las superficies de los muebles antes de decidirse a comprarlos.

Para optimizar la «customer experience» de sus clientes IKEA se apoya en el análisis de datos y en diferentes tests llevados a cabo con regularidad para hacer más intuitivo e inspirador el acto de comprar online.

La web de IKEA tiene intención de pertrecharse de nuevas funcionalidades como filtros de búsquedas y chats para contactar con su servicio de atención al cliente.

Todas estas y otras funcionalidades tienen en común algo de lo que fue siempre huérfano el catálogo de IKEA: la flexibilidad. En un momento de dinamismo sin precedentes las marcas están obligadas a adaptar adecuadamente procesos y canales de comunicación. Y es evidente que un medio estático que tarda varios meses en ver la luz no sirve a ese propósito.

Puede que el catálogo fuera un pilar importantísimo en la estrategia de marketing de IKEA, pero la marca está apalancada en otros muchos pilares, muchos de los cuales (la web, por ejemplo) han sido reconstruido en los últimos años.

Parapetada tras su nueva estrategia de comunicación omnicanal, IKEA encara con garantías el futuro, aun cuando en él esté ausente su icónico catálogo.

 

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