Anunciantes

La magistral lección marketera de Dietmar Hopp

De cómo el coronavirus convirtió a un villano en héroe (y ejemplo para las marcas)

La irrupción del coronavirus ha convertido al multimillonario Dietmar Hopp, uno de los hombres más odiados del fútbol alemán, en héroe y campeón mundial en propósito.

coronavirus

Autora de la imagen: Alisson Rochinski

En los últimos meses el multimillonario Dietmar Hopp, uno de los hombres más odiados del fútbol alemán (es dueño del TSG Hoffenheim), ha tenido que escuchar de todo y lo que ha llegado a sus oídos poco o nada tiene de lisonjero. El también confundador del gigante tecnológico germano SAP ha sido agasajado últimamente con todo tipos de insultos (y todos supurantes de odio)

Sin embargo, la irrupción del coronavirus, al que Hopp pretende hacer morder el polvo alumbrando una vacuna, ha devuelto a éste el estatus de héroe, ese que, según los que lo conocen de cerca, nunca debería haber perdido.

Y es que Hopp es mucho más el cofundador de SAP (gracias a lo cual tiene sus arcas personales llenas hasta la bandera). Es también inversor, mecenas, promotor de la educación, defensor del clima y consultor. Es en definitiva un hombre fuertemente comprometido con la sociedad, asegura Michael Riedel en un artículo para Horizont.

Puede que Hopp sea un hombre soberbio en su toma de decisiones (su decisión de pronunciarse contra de la regla 50+1, que protege al TSG Hoffenheim de los accionistas externos dando preferencia a los socios, le valió en su día el odio más acérrimo de los hinchas del club). Puede que exija muchísimo a los que le rodean. Pero también tiende la mano cuando es necesario y está en jaque el bien común. Resulta que "Vadder Hopp" (este fue el apelativo que se ganó en SAP) no es tan fiero como lo pintan después de todo.

La respuesta de Dietmar Hopp a Donald Trump, todo un ejemplo para las marcas

Hopp es un dueño de personalidad arrolladora (para bien y para mal) y capaz de granjearse de acerbas críticas, pero es un hombre que no es en modo alguno ajeno al propósito, el mismo que no separa de los labios de las marcas en los tiempos que corren.

Cuando el presidente de Estados Unidos Donald Trump contactó hace poco con CureVac (una de las compañías del cofundador de SAP) para asegurarse la exclusividad de la vacuna contra el coronavirus en la que está trabajando actualmente esta empresa "biotech", Hopp declinó de manera tajante la oferta del mandatario estadounidense, cifrada en la friolera de 1.000 millones de dólares. Y lo hizo con argumentos sólidos. "Si finalmente desarrollamos una vacuna eficaz contra el coronavirus, será para proteger y ayudar a todo el mundo, no solo a unos pocos".

Casi sin despeinarse y con asombrosa serenidad Hopp dejó a la altura del betún a un Trump más narcisista e insolidario que nunca con una sola frase. De la cabeza Hopp, ese hombre tan vilipendiado en los últimos meses en su Alemania natal, brota de repente una aura angelical (y absolutamente merecida).

Con su respuesta a Trump Hopp ha conseguido exactamente lo que tantos marketeros anhelan hacer tras realizar interminables presentaciones en PowerPoint y someterse a reuniones de varias horas.

Hopp no es exactamente un héroe, es simplemente un hombre que actúa de acuerdo con sus principios y creencias. Y una persona de la que toda marca deseosa de abrazar el anhelado propósito puede aprender algo: hay que ser claro y auténtico, no ufanarse demasiado de ser portador de determinados valores y actuar simple y llanamente en base a tales valores. Si las marcas siguen la premisa del bueno de Hopp, el elogio y el respeto llegarán a ellas de manera natural, concluye Reidel.

Te recomendamos

Living Marketing

EVO Banco

Outbrain

Adecco

Podcast

Compartir