líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Comprar un televisor OLED o QLED: ¿De qué factores depende la elección correcta?

AnunciantesTelevisor

¿Televisor OLED o QLED?

Comprar un televisor OLED o QLED: ¿De qué factores depende la elección correcta?

Más allá de la diferencia de precios, hay características que resultan extremadamente ventajosas en cada una de las tecnologías y que determinarán que un televisor pueda ser el ideal para cada caso.

El mundo y la tecnología de consumo han cambiado a pasos agigantados en muy poco tiempo. Lo que ayer fue tendencia, hoy ha quedado aunque no obsoleto, sí bastante condicionado con la aparición de exigencias destacables que ponen en entredicho las capacidades de ciertos aparatos. El televisor, por su importancia dentro del hogar y por la polivalencia que hoy ofrece, no está exento de tal descripción.

El mercado de la televisión vive hoy un momento de cambios tecnológicos bastante interesantes. Cambios -o mejoras, más bien- que en el fondo benefician únicamente al consumidor, ya que se han planteado dos caminos principales y muy bien diferenciados, lo que hace que la elección -a grandes rasgos- se defina en ventajas de un lado o cualidades del otro. Esos dos caminos son los paneles QLED -fabricados principalmente por Samsung- y los paneles OLED -diseñados y fabricados por LG, pero comercializados por distintas marcas de televisores en todo el mundo-.

¿Existe una guerra actual entre tecnologías de televisores?

Si bien es cierto que cuando se habla de guerra comercial se suele hacer referencia a guerra de precios -marcas que compiten agresivamente bajando los precios hasta el punto que sus competidores no puedan seguir participando en el mercado-, en el caso de los televisores modernos, y es algo muy a tener en cuenta, la guerra está en la calidad de la imagen.

Y es que la mayoría de las ofertas en televisores compartirán, sin duda, características o especificaciones que escapan de la calidad de la imagen y que cada persona sabe escoger rápidamente: marca, dimensiones de la pantalla, resolución, conectividad y puertos, grosor, y hasta sistema operativo o aplicaciones compatibles.

Pero la calidad de la imagen es hoy el campo de batalla real, y donde cada uno de los consumidores debe ser consciente de las diferencias, ya que la diferencia de precios entre los paneles de alta gama de ambas tecnologías puede llegar a ser de hasta 1.000 euros.

Características y ventajas de cada tecnología

Más allá de la diferencia de precios -que seguramente terminará por incidir en la compra de la mayoría de las personas-, hay características que resultan extremadamente ventajosas en cada una de las tecnologías, y de acuerdo a su interpretación o necesidad, determinarán que un televisor pueda ser el ideal para cada caso.

Televisores QLED

Sin duda alguna, el grueso de las ofertas de cualquier tienda especializada en la venta de televisores mostrará mayores posibilidades en cuanto a un TV QLED, primero por ser más barato y fácil de producir por cada uno de los fabricantes, lo que afecta al precio; y luego, por ser una tecnología que está asociada a características que guardan mucha calidad para el consumidor normal:

  • El precio, desde luego: por su proceso de fabricación, y por ser los paneles QLED una evolución de los paneles LED, son más baratos y, sobre todo, totalmente sintéticos. Ese proceso asegura entonces un mejor rendimiento de fabricación en masa, lo que abarata costes. La diferencia entre un televisor de iguales especificaciones técnicas -de las que se hablaban antes- QLED y OLED, puede ser de hasta un 50% menos dinero en el caso de los paneles que fabrica Samsung.
  • La duración de los paneles: al utilizar materiales sintéticos y no orgánicos -como el caso de los OLED- la degradación y la tendencia a un desgaste rápido son improbables, ya que un televisor QLED a pesar de que esta tecnología lleva poco tiempo en el mercado, tiene una durabilidad mucho mayor a la que podría ofrecer un panel OLED.
  • Brillo: la principal diferencia entre los paneles está en la forma de iluminar el panel. OLED se ilumina a sí mismo, QLED necesita disponer de un panel LED que ilumine desde el lateral o desde la parte trasera del equipo. Esto, que podría ser una desventaja, proporciona una potencia adicional, lo que se traduce en niveles de brillo que para un panel OLED son inalcanzables. Así, los televisores QLED de alta gama pueden llegar hasta números entre los 4.000 y los 4.500 nits -cantidad 4 veces mayor que un panel OLED-, lo que permite que sea la mejor opción para ver televisión a plena luz del día.

Televisores OLED

Hoy en día un TV OLED -que se puede encontrar en tiendas de calidad en internet- no puede competir por precios contra los paneles QLED -de ahí que no se hable de una guerra de precios en el sector-. Pero por sus características técnicas y de desarrollo, puede competir plenamente por la calidad de la imagen, y en la mayoría de las veces sale mejor parado, por lo que un televisor OLED es lo más alto a lo que un comprador de televisor -que priorice la calidad antes que nada- puede aspirar:

  • Tasa de refresco: también conocido como tiempo de respuesta, medido en milisegundos (ms), es un atributo deseado por los aficionados a los videojuegos y para los aficionados del deporte, ya que se eliminan las imágenes borrosas cuando los movimientos son rápidos. Por su condición tecnológica, un panel OLED tiene un tiempo de respuesta de 0,1 ms, mientras que los mejores paneles QLED no bajan de los 4 ms.
  • Diseño: televisores que pueden ser cuadros decorativos, que pueden enrollarse, que pueden ser “transparentes”, y que son muy delgados -por no necesitar paneles traseros de iluminación LED-. Al mismo tiempo, los televisores OLED pueden permitirse ser mucho más grandes sin que eso repercuta en la calidad de la imagen -aunque sí en el coste final-.
  • El color negro: a día de hoy, no hay otra tecnología de imagen que pueda lograr negros totalmente puros. Un panel OLED, al funcionar con diodos orgánicos donde cada uno de ellos emite luz propia, puede generar el color negro absoluto simplemente apagando los diodos donde se vaya a reproducir ese color. Esa condición, además, permite que una pantalla OLED reproduciendo un fondo totalmente negro, consuma únicamente el 10% de la energía que consumiría un panel QLED en la misma situación.

¿En qué factores basarse para tomar una buena decisión de compra?

  • Precio: sin duda, se trata del aspecto más importante a considerar. Hay diferencias sustanciales entre los precios de venta de los paneles OLED -por encima de su competidor- en comparación con los paneles QLED. La razón está en que uno es más difícil de fabricar que el otro, y eso repercute en que uno, prácticamente, duplique el coste del otro -analizando siempre televisores de las mismas características técnicas, salvo la pantalla-.
  • Marca: anteriormente la marca importaba muy poco en el momento de comprar un televisor. Hoy día, elegir una marca es elegir un sistema operativo para el smart TV, lo que significa también elegir un servicio técnico y una tradición de cumplimiento de garantías, así como también preferir una u otra tecnología propia de cada fabricante. Aunque Samsung y LG son los fabricantes principales de los paneles QLED y OLED, respectivamente, hay decenas de marcas que los utilizan.
  • Calidad: dependerá del uso y de las exigencias de cada uno. Si la tasa de refresco, los ángulos de visión, el cansancio visual, las dimensiones y la calidad del contraste son las prioridades, OLED debe ser el panel a elegir para el televisor. Si se prioriza la calidad, pero no se estima gastar tanto dinero, el panel QLED puede cumplir todas las expectativas, sobre todo en relación con el entretenimiento doméstico.

 

Ecommerce, el aliado de las marcas durante 2021AnteriorSigueinteUn mensaje sincero y un estilo cuidado: las claves de la repercusión del vídeo publicado por Schwarzenegger tras el asalto al Capitolio

Noticias recomendadas