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Ser creativo para conseguir ser sostenible, o el reto de Lego para el futuro #SB16bcn

lego bienLos ladrillos de colores de la marca LEGO han marcado la infancia de toda una generación, pero lejos de ser un simple juego, estos se han convertido también en la representación de una nueva apuesta hacia un mundo sostenible, en el que las marcas se comprometan a ser responsables con el medio ambiente.

El Grupo Lego es mundialmente conocido por su preocupación con la sostenibilidad. Es por eso que no nos sorprende que Tim Brooks, vicepresidente de responsabilidad medioambiental de la marca LEGO, haya acudido al congreso Sustainable Brands, celebrado en Barcelona, para explicar qué desafíos ha afrontado la marca durante su trayectoria en esta área.

Una de las primeras ideas que ha querido plasmar Brooks en su conferencia ha sido la importancia de la creatividad para la realización de sus productos. Su mayor ambición es crear un impacto positivo en el mundo que nuestros hijos heredarán, y su mayor herramienta para conseguirlo son las ideas, las buenas ideas.

“Es parte de nuestra herencia, de nuestra cultura empresarial y de nuestro compromiso con el planeta dejar un mundo en el que los niños puedan jugar e inspirarse tanto en nosotros como en el futuro”, aseguraba con firmeza.

Para ello, tenían que conseguir un impacto positivo en el cambio climático, así que decidieron plasmar esa idea reduciendo sus emisiones de carbono, innovando en sus fuentes de abastecimiento y utilizando en el packaging de todos sus productos de venta y marketing materiales sostenibles que no dañen el medio ambiente.

De esta manera, por ejemplo, fueron capaces de reducir en un 14% sus emisiones en tan solo 3 años utilizando nuevas tecnologías a la hora de fabricar sus productos.

Asimismo, redujeron el tamaño de su packaging para reducir la cantidad de materiales que se usaban sin necesidad para envolver sus tan codiciados productos. El resultado fue un auténtico triunfo: los distribuidores estaban encantados porque al reducir el tamaño y fabricarlo en forma cuadrada facilitaba el almacenamiento de las cajas de juegos, y la marca comenzó a ver cómo reducía gastos en grandes cantidades.

Por último, no hay que olvidar el compromiso que ha tenido siempre la marca de juguetes con la sociedad. No fue hasta finales de los años 90 cuando la marca decidió introducir el color verde en sus ladrillos. La razón por la que LEGO evitó introducir ese color no fue una mera manía: la marca temía que los niños construyeran vehículos militares, y si eso sucedía estarían un poco más lejos de su objetivo principal: constituirse en la mente de los más pequeños como un modelo a seguir.

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