Anunciantes

Crece el número de consumidores que creen que es mejor comprar marcas conocidas

Sigue asentada la idea de que la situación económica del país es muy mala. Esto opera como un pozo que drena la confianza en el futuro y en las economías domésticas. No cabe decir que los consumidores perciban el inicio de la recuperación ni de nada semejante. Los consumidores juzgan que es preciso ajustarse racionalmente a esta situación y guarecerse contra las inclemencias que el futuro pueda deparar. Son algunas de las conclusiones extraídas del último Índice de Comportamiento del Consumidor de MillwardBrown.

En términos generales puede hablarse, por tanto, de que sigue gravitando la preocupación por una situación económica global y racional complicada y plagada de incertidumbres pero los consumidores han aprendido a manejarse en este nuevo contexto, disminuyendo sus gastos no esenciales y racionalizando sus comportamientos. Algunos datos sugieren que en gastos domésticos habituales están relajando su control. Pero estamos lejos de cualquier alegría inmoderada en el consumo. Sólo de un relajamiento en aquellos productos o servicios que no supongan grandes costes o asumir riesgos.

El cambio más relevante parece estar produciéndose en la actitud de los consumidores ante las marcas. Siguen estables, aunque coyunturalmente parecen haber sufrido cierta erosión, quienes creen que es mejor comprar marcas de los distribuidores porque son más baratas (45,2%). Pero lo más llamativo es el crecimiento de quienes creen que es mejor comprar marcas conocidas ya que son las que ofrecen seguridad, alcanzando el 33,2%, muy por encima de los registros de los últimos dos años. Siguen descendiendo quienes creen que es mejor comparar entre varias marcas (17,4%) y continúan sin representar un fragmento significativo quienes creen que es mejor comprar marcas nuevas.

Con el paso del tiempo se está produciendo una revalorización de las marcas de los fabricantes, es difícil esclarecer el motivo, aunque plausiblemente su ajuste de precios está operando de forma relevante. Esto significa un movimiento de fondo hacia la seguridad, muy coherente con todo lo anterior, idea que se refuerza con el paulatino desgaste de la opinión de que es mejor comparar entre marcas y la escasa atracción de nuevas marcas. La seguridad en lo que se refiere al consumo aparece ahora como un factor clave del comportamiento de los consumidores en una etapa en la que el paroxismo por el precio podría estar dejando paso a una toma de decisiones en la que entren otros referentes, siquiera sea de forma subordinada. En todo caso, aquella marca que eleve sus precios ligeramente por encima de sus competidores será severamente sancionada.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir