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¿Deben las marcas meterse en cuestiones políticas? Una pregunta con trampa

donald-trump¿Es recomendable que las marcas se impliquen en la política? Una pregunta que cada vez se repite con mayor frecuencia y que se ha convertido en un auténtico debate tras la victoria de Donald Trump en las últimas elecciones de Estados Unidos.

Muchas han sido las compañías y sus marcas que han mostrado su apoyo a la candidatura de Trump a la Casa Blanca. Otras tantas han hecho lo propio con Hillary Clinton horrorizadas con las políticas e ideas del hasta hace escasas semanas candidato republicano a la presidencia.

Vamos a focalizarnos en aquellas que mostraron su apoyo a Trump. Peter Thiel, fundador de PayPal donó 1,25 millones de dólares a título personal a la campaña del magnate. Ahora su negocio se ha convertido en blanco de las críticas, siendo demonizado por el Silicon Valley más ultra liberal y las redes sociales.

Una situación similar vivió New Balance. Un comentario sacado de contexto sobre políticas comerciales de uno de sus ejecutivos, acabó con quejas hacia la compañía y algunas de sus zapatillas quemadas por los consumidores.

New Balance se vio obligado a emitir un comunicado con el que dejar claro su apuesta por los valores de la tolerancia en todos los ámbitos de la vida. Otras marcas como Tic Tac (se vio en problemas por la referencia de sus productos a los comentarios machistas de Trump), o Ben & Jerry's (en uno de sus anuncios comparó a los seguidores de Trump con unos extraños limones) no han quedado exentas de polémica.

Precisamente muchos seguidores de Trump, quizás en una suerte de venganza, han comenzado movimientos de boicot en plataformas como Reddit contra las marcas susceptibles de ser partidarias de Clinton o de poseer ideales liberales.

Entre estas se incluyen nombres como Netflix, Dell, DreamWorks o Pepsico. La directora ejecutiva de la compañía de refrescos llegó a asegurar tras la victoria de Trump que sus empleados se sentían muy inseguros ante la ideología del ahora presidente electo.

Algunos gigantes han despertado la ira del magnate. Apple ha sido acusado por Trump de externalizar puestos de trabajo a China. El actual presidente de los Estados Unidos ha amenazado a Amazon con investigaciones antimonopolio y fiscales.

Incluso la fusión del AT&T y Time Warner podría no ver la luz finalmente ante la enorme concentración de poder resultante que nada gusta a Trump.

¿Qué deben hacer las marcas?

Esto nos lleva a plantear si las marcas deben o no inmiscuirse en asuntos políticos. No solo en Estados Unidos. Ejemplos similares podemos encontrar en Reino Unido tras el Brexit o en muchos otros países.

"Creo que es justo que las marcas adopten una posición política. Son parte de la sociedad y deben responder a las cuestiones que les preocupa”, explica en declaraciones concedidas a Campaign Damian Collins, conservative MP, former account director en M&C Saatchi.

“Las marcas tienen que ser mucho más sensibles a la opinión de los clientes”, concluye.

“En un momento en el que los consumidores están perdiendo la confianza en algunas grandes instituciones, las marcas tienen un importante papel que jugar. Tienen que demostrar que son buenos ciudadanos corporativos”, añade Ben Fennell, chief executive de Bartle Bogle Hegarty.

“Las marcas de consumo deben evitar a toda costa la política ya que tienen la responsabilidad de seguir siendo relevantes para sus clientes”, difiere Matt McDoweel, european marketing director de Toshiba.

“Si una marca siente la necesidad de distanciarse de lo que está sucediendo, debe hacerlo en silencio. Y si quiere manifestarlo en público tiene que aclarar muy bien sus ideas”, concluye los argumentos Kate Robertson. Founder One Young World & former co-president de Havas Worldwide.

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