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En los restaurantes de Burger King la higiene no es ni mucho menos el "king"

burgerkingEs una de las cadenas de comida rápida más famosas del mundo, sus hamburguesas y patatas fritas son para algunos un auténtico manjar (barato, pero manjar al fin y al cabo). Sin embargo, ¿es el amor a Burger King capaz de resistir la prueba del algodón? Parece que no. Así lo deja al menos a las claras un documental sobre la celebérrima hamburguesería emitido recientemente por la cadena de televisión alemana RTL.

En "Team Wallraff – Reporter Undercover" el periodista de investigación Günter Wallraff y sus colaboradores destapan la sucia realidad que se esconde en 5 de las 91 filiales de Burger King que Ergün Yildiz regenta en Alemania.

En las cocinas de los 5 restaurantes analizados en el documental los lavavajillas brillan por su audiencia y no hay agua caliente ni abrelatas. Y no sólo eso. Las hamburguesas se almacenan durante el más tiempo del recomendado (es decir, que se sirven en muchos casos “caducadas”) y se hace asimismo caso omiso a la recomendación de que los ingredientes no pueden permanecer más de 4 horas a temperatura ambiente. ¿El resultado? Que las bacterias campan a sus anchas en las cocinas en las que Wallraff y su equipo se han atrevido a meter la nariz.

La comida “caducada” no se tira porque en los 5 locales de Burger King evaluados el porcentaje de comida arrojada a la basura debe permanecer siempre por debajo del 0,2%.

De todos modos, la sucia realidad destapada por el documental de la RTL no atañe única y exclusivamente a la cuestionable higiene de Burger King, sino también a las precarias condiciones laborales de sus empleados, a quienes las 5 filiales analizadas no pagan ni las vacaciones ni la paga de Navidad. Los “feos” de Burger King a sus empleados no terminan aquí. Si se ponen enfermos, son “castigados” recibiendo su salario mensual con retraso. Además, y aunque por contrato no deberían trabajar más de 30 horas a la semana, lo cierto es que las horas extra (no remuneradas) son para ellos el pan de cada día en Burger King.

La realidad mostrada por Wallraff y su equipo en el documental es verdaderamente alarmante, pero ¿sorprende de verdad al espectador? Mucho nos tememos que no. Nadie espera que Burger King ni ninguna otra cadena de comida rápida sea especialmente escrupulosa con las normas de higiene y con las condiciones laborales de sus empleados.

En todo caso, y temerosa de que este documental quitara definitivamente a los alemanes el apetito por sus hamburguesas y sus patatas fritas, Burger King ha tomado ya cartas en el asunto. En un comunicado publicado el pasado martes en Facebook, la multinacional calificaba el documental de Wallraff de “muy alarmante” y decía estar trabajando ya en plan para evitar en el futuro las “incómodas” situaciones retratadas en el documental.

Por lo pronto, Burger King ha pertrechado a sus empleados con un completo catálogo de preguntas y respuestas para poner coto a las insidiosas cuestiones de los clientes tras la emisión del documental. A preguntas como “¿Coméis en el restaurante?”, los trabajadores deben responder: “Sí, naturalmente, casi todos los días”. Si los clientes les preguntan directamente por la supuesta suciedad de los locales de Burger King, los empleados deben responder que limpian las zonas de comida varias veces al día y que para ellos la limpieza en la cocina es una absoluta prioridad.

Este completo catálogo de preguntas y respuestas no ha servido, de todos modos, para calmar los ánimos de los consumidores en la página de Burger King en Facebook, convertida durante la última semana en un auténtico “muro de lamentaciones”.

Quizás consciente de la gravedad de las acusaciones vertidas contra ella en el documental de la RTL, la cadena de comida rápida ha querido ir un paso más y ha cerrado de manera temporal dos de las restaurantes puestos precisamente en la picota por Wallraff y su equipo en la pequeña pantalla.

Para ver del documental sobre Burger King, haga clic aquí.

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