líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Atención marcas: para entender el

AnunciantesFotograma de la serie de Netflix El juego del calamar

Los "gamers" y su rol fundamental en el boom de El juego del calamar

Atención marcas: para entender el "hype" de El juego del calamar hay que mirar a los "gamers"

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

En torno a la exitosa serie de Netflix El juego del calamar ha germinado un auténtico fenómeno de la cultura pop al que las marcas son incapaces de sustraerse.

Los juegos que se perpetra en las entrañas de El juego del calamar son tan macabros como sangrientos. Y sin embargo, la naturaleza deliberadamente truculenta de la serie del momento no ha impedido que muchas marcas hayan intentado contagiarse del fenomenal éxito de la que ya se jacta de ser la serie más vista de todos los tiempos en Netflix. En el primer mes tras su estreno El juego del calamar fue contemplada durante al menos dos minutos por parte de 142 millones de usuarios. Y la friolera de 87 millones de personas vieron la serie completa durante los primeros 23 días tras su debut en Netflix.

El éxito (a ojos de muchos sorprendente) de El juego del calamar ha hecho que las marcas busquen beneficiarse de un «boom» que nadie supo anticipar. Las zapatillas blancas de la marca Vans que lucen, por ejemplo, las protagonistas de la serie de Netflix se han convertido en todo un icono entre los fans más acérrimos de El juego del calamar y sus ventas se han disparado en nada más y nada menos que un 7.800%.

Pero no solo las marcas imbricadas de manera más o menos directa en el argumento de El juego del calamar se frotan las manos con el excepcional éxito de la serie. También hay marcas que se suben al tren siendo ajenas (al menos a bote pronto) al fenómeno. Es el caso de Louis Vuitton, que hace poco fichaba a Hoyeon Jung, una de las protagonistas de El juego del calamar, como nueva embajadora de la firma.

En torno a la exitosa serie de Netflix ha germinado un auténtico fenómeno de la cultura pop al que las marcas son incapaces de sustraerse. Sin embargo, no basta con que las marcas sean las más rápidas a la hora de hincar el diente al «hype». Es vital que estas se tomen la molestia de comprender los mecanismos que hay agazapados tras el éxito de dimensiones colosales de El juego del calamar.

¿Qué hay detrás del «boom» de El juego del calamar?

Y lo cierto es que ni siquiera Netflix fue capaz de anticipar el fenómeno en que se convertiría a la postre la celebérrima serie surcoreana. Con todo, todo apunta en que en la gestación del fenómeno de marras habría jugado un rol absolutamente protagonista la comunidad de «gamers».

Al fin y al cabo, a quienes se desenvuelven en la arena del «gaming» les hace muchísimo tilín la estética colorida y casi infantil de la serie (cercana hasta cierto punto al universo de los videojuegos) y beben asimismo los vientos por lo que en ella se cuenta pues en la historia hay involucrados juegos excitantemente crueles.

Los «gamers» dan rienda suelta a la pasión que les inspira El juego del calamar en plataformas como Reddit, Twitter y TikTok (que están llenas hasta los topes, no en vano, de «memes» de la serie). Y en tales plataformas la imaginación y la creatividad de la comunidad «gamer»no conoce apenas límites. En YouTube, por ejemplo, pululan todo tipo de vídeos con las galletas de El juego del calamar como protagonistas. Y tales vídeos son por supuesto devorados con absoluta delectación.

A fin de exprimir hasta la última gota «hypes» como el que revolotea actualmente en torno a El juego del calamar las marcas deben estar permanentemente ojo avizor para intentar ser las más raudas y veloces sacando tajada marketera a este tipo de fenómenos. Transcurridas varias semanas tras el «hype», este inevitablemente se marchita. En este sentido, solo las marcas capaces de reconocer el potencial de este tipo de tendencias desde el principio y de ser lo suficientemente valientes para aprovecharlas ipso facto pueden realmente beneficiarse de ellas. Es vital, por consiguiente, que las marcas conecten lo antes posible con el target que da forma al «hype» y que logra que series como El juego del calamar se hagan eventualmente «mainstream» y se abran paso en la cultura popular.

Para surfear (sin caerse) la ola de El juego del calamar las marcas deben conocer los canales en las que el target primigenio de la serie intercambia ideas para conocer qué temas tienen particularmente gancho y qué tipo de humor impera en estas plataformas. Se trata de tener siempre en el radar las tendencias que brotan a la velocidad de la luz en la red de redes para que las marcas resulten realmente creíbles e interesantes a ojos del target. En el caso de El juego del calamar es el tino haciéndose eco de este fenómeno y no tanto el dinero invertido en publicidad el que logra que las marcas se arrojen de verdad en brazos de un éxito que no puede ser perseguido en modo alguno a rebufo.

Temas

Netflix

 

Las noticias incrustadas en el recuerdo de las personas con alzhéimer protagonizan esta campañaAnteriorSigueintePor qué Patagonia quiere que otras marcas se unan a su boicot contra Facebook

Contenido patrocinado