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Isabel y Burger King lideran el regreso gradual de las marcas a 'La Noria'

Redacción

Escrito por Redacción

La normalidad parece estar llegando a La Noria. Eso sí, poco a poco. Los anunciantes podrían haber vuelto a poner la vista sobre el programa de Jordi González después de la celebración del congreso con anunciantes y marcas celebrado el pasado miércoles, y en el que Mediaset España expuso sus propuestas para 2012.

Después de la polémica creada en torno a la entrevista realizada a la madre de El Cuco, parecía que La Noria tenía los días contados en Telecinco, y los anunciantes desaparecieron del programa durante semanas. Ahora, parece que la situación está volviendo a la normalidad, pero todavía se cuentan tan solo catorce anunciantes que se han atrevido a asociar su marca con La Noria y, entre los más destacables se encuentran Isabel y Burger King.

Además de estas dos marcas, en los cortes publicitarios se emitieron múltiples autopromociones de series de la casa como “Aída”, “CSI Miami”, el debate de “Acorralados”, “Tierra de Lobos” o Energy, el nuevo canal del grupo; o anuncios de marcas menos conocidas como Móvil por euros, Oro Cash, Fundación Acero, Il Divo o Los Chicanos del sur. Canal+, plataforma en la que Mediaset España tiene un porcentaje de participación, se contó entre los anunciantes de La Noria.

Otro caso llamativo es el de la ONG Adelante África, que dejando a un lado el veto de los anunciantes y la mala imagen que todavía tiene el programa de Telecinco, decidió aprovechar la situación para anunciarse a bajo coste.

Pero la que no ha vuelto ha sido Vitaldent, una de las marcas más esperadas. La semana pasada la marca aseguró que la introducción de sus anuncios durante La Noria fue un error y esta semana la clínica dental ha preferido no dejarse ver antes de que crezca aún más el problema.

Sobre esta situación, David Colomer ha comentado a El Mundo que “los anunciantes han introducido un criterio adicional que se ha convertido en muy importante: la reputación social. Por eso, existe un veto a la compra de algunos espacios en televisión por parte de la gran mayoría de anunciantes”. El presidente de la Asociación de agencias de Medios considera que “se está teniendo un nivel de observación y de vigilancia muy fuerte respecto al contenido de este programa. A esa noria que tiene esos comportamientos, tenemos la directriz de no volver. A otra noria que crean los anunciantes que respeta los criterios básicos éticos, estoy convencido de que sí”.

Por su parte, colaboradores La Noria también han expresado su opinión acerca de la situación que vive su programa. “Me repugna la pretendida superioridad moral de quienes fustigan a la cadena líder y al programa tantas veces líder. Y más aún cuando muchos de quienes se han lanzado a la yugular de Telecinco, La Noria, Paolo Vasile, Jordi González y el equipo de profesionales que dirige Roberto Ortiz acogen en sus páginas, en sus parrillas o en sus ondas los mismos contenidos, personajes, asuntos y planteamientos, pero con la diferencia de que lo hacen peor y son menos leídos, vistos u oídos”, afirmaba Melchor Miralles en su blog.

El periodista también se pronunció con respecto a los anunciantes, de quienes dijo que “han visto una ventana de oportunidad para obtener publicidad pretendidamente pura abandonando los cortes publicitarios de La Noria en defensa de una supuesta calidad o contra el horror de un contenido reprobable”. “Si queremos abrir un debate sobre los contenidos de las televisiones, las radios o los periódicos, con los anunciantes como vigilantes de la moral patria, propongo que comencemos con los informativos, con la promiscuidad de tantos pretendidos periodistas con quienes nos gobiernan, con tantos mensajes trufados de intereses bastardos. Eso sí que es inmoral y hace daño a las esencias del sistema”, concluyó.

Pilar Rahola también quiso aportar su granito de arena a este debate, esta vez a través de un artículo publicado en La Vanguardia, en el que aseguraba que “el boicot a La Noria es paradigmático de lo que significa esta nueva inquisición que habita en internet, donde el que chilla más en una red social puede distorsionar la realidad”. La política y periodista afirmó que “la realidad es que La Noria es un programa de éxito que ha conseguido aunar desde crónica social o divertimento rosa con duros debates políticos y enconadas entrevistas”. Y, aunque reconoce que no todo es del gusto de todos, “su grandeza es que ama tanto la libertad de expresión que cualquiera de los que colaboramos hemos expresado críticas en directo al programa sin sufrir ninguna censura”.

Lo cierto es que esto apesta, primero porque es un ataque en toda regla a los millones de televidentes que ven el programa. Segundo, porque los intereses que hay detrás del boicot no están nada claro. Y tercero porque abre un precedente peligroso” añadió Rahola.

 

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