Anunciantes

La caída del Imperio Abercrombie & Fitch

abercrombie modelosSeguro que alguna vez, caminando por la calle, ha visto a alguien con una bolsa de papel de Abercrombie & Fitch (A&F): esas bolsas con un chico impreso con los abdominales y pectorales bien marcados. Pero sin cabeza. Podría ser cualquiera, podría ser usted. Pero si usted no es joven, guapo, tiene un cuerpo perfecto y depilado, no le quieren como cliente. O eso dijo en su día Mike Jeffries, CEO de la compañía. “Sólo queremos gente guapa. Hay gente que no pertenece a la marca y gente que jamás lo hará”, dijo Jeffries este verano.

En MarketingDirecto.com ya hablamos sobre A&F y de que tenían pensado reducir el tamaño de su logo, el reno que aparecía en el pecho de las prendas, al igual que el tamaño de las letras. Ya hemos visto que muchas marcas están reduciendo sus logos e, incluso, están eliminándolos de sus prendas, dejando sólo simples etiquetas o letras que muestran de qué marca es la prenda que vestimos e, incluso, que sea la calidad del mismo la que hable por ellos. Pero A&F tenía los logos muy grandes y los abdominales muy marcados, y parece que ninguna de las dos funciona actualmente.

Abercrombie & Fitch perdía 25 millones de dólares hasta que, en 1992, Jeffries entrase en la compañía, se asociase con Bruce Weber y cambiase toda la estética de la compañía para convertirla en una compañía para jóvenes americanos y con poca ropa. La compañía empezó a ganar dinero de nuevo y mantuvo su crecimiento durante 54 trimestres hasta que Jeffries la hundió gracias a sus declaraciones de este verano. Ahora, los profesionales de la moda y del marketing creen que la compañía necesita un lavado de cara. De ropa-soporte publicitario a pasar a prendas con un logo más pequeño, con un público más amplio y con menos músculos. Si quieren seguir vivos, claro.

Te recomendamos

Enamorando

Informa

Dendary

Atresmedia

Compartir