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La cara menos "chic" de H&M

H&M es una marca barata, pero al mismo tiempo con un punto muy "chic". Der Markencheck, un documental emitido recientemente por la cadena pública alemana ARD, pone al descubierto el origen de la imagen que tiene actualmente H&M entre el gran público, la calidad que ofrece realmente a sus clientes, y también el lado menos "amable" del gigante sueco de la moda.

En una animada zona comercial de una gran ciudad y con una pregunta a los transeúntes: "¿Compra en H&M?". Así comienza Der Markencheck su análisis de la popular marca sueca. ¿La respuesta a la pregunta? "Sí", responde al unísono un grupo de adolescentes. "Sí", contesta también una elegante señora de mediana edad, ataviada con pendientes de perlas y un chal de seda.

En sucesivas preguntas a más transeúntes, la tendencia se confirma. H&M atrae por igual a las jóvenes de 16 años y a las señoras de más de 70 años. Todas confían en la marca sueca para comprar pantalones, camisetas, o abrigos.

La fascinación por el gigante textil sueco está fuera de toda duda. Para muchos de sus clientes, H&M es una empresa joven, elegante y con precios imbatibles. Esta inteligente combinación de características explica el arrollador éxito de la marca escandinava. Actualmente, H&M cuenta en todo el mundo con 2.500 tiendas en 43 países y, no sólo eso, sino que sigue teniendo un “gran potencial de crecimiento”.

Pese a que el éxito de H&M es incuestionable en todo el mundo, en su documental, la ARD trata de ir un paso más allá para descubrir hasta qué punto la famosa marca responde a las expectativas de sus clientes en tres aspectos: el precio, la calidad, la moda y las condiciones laborales de sus empleados.

Para poner a prueba los a priori imbatibles precios de H&M, Der Markencheck los compara con los de marcas de la competencia como C&A, Esprit y la cadena textil Kik. ¿El resultado? Que la marca sueca sale muy bien parada en la comparación, y que en algunos casos sus artículos son efectivamente los más baratos.

Está claro que los precios de H&M son atractivos, pero ¿afecta el precio a la calidad? Según los consumidores consultados a pie de calle por Der Markencheck, parece que sí. Algunos tildan la calidad de la ropa de H&M de “mediocre”, mientras que otros aseguran que las prendas de la marca duran “como mucho seis meses”, informa Focus.

Pese a que los halagos a la calidad de la ropa de H&M no abundan entre los consumidores, lo cierto que el centro de investigación textil Krefeld concede a las prendas de la marca sueca la calificación de “aprobado”. De todas formas, en el análisis de Krefeld, hay una “asignatura” que hace perder muchos puntos a la ropa de H&M: la contaminación asociada a su fabricación.

Barata y con una calidad que dista mucho de ser excepcional, la ropa de H&M cuenta, sin embargo, con un ingrediente secreto que le hace sobresalir entre sus rivales: el glamour. H&M es amiga íntima del glamour y lo es en gran parte gracias a la publicidad. A fin y al cabo, la marca sueca dispone de una amplia partida presupuestaria para este fin. Enfrentado con un spot de H&M, el psicólogo e investigador de mercados Michael Schießl se muestra contundente: “La modelo del anuncio podría aparecer también en un spot de Versace. H&M demuestra ser una marca inteligente con esta estrategia”.

En el glamour derrochado por H&M tiene también mucho que ver la habilidad de la marca sueca para atraer a grandes diseñadores para diseñar colecciones exclusivas a precios “low cost”. Aun así, los alrededor de 140 diseñadores de H&M parecen saber también lo que se hacen, porque dan siempre en el clavo con los gustos del gran público. Para conseguirlo, H&M tiene “cazadores de tendencias” en grandes metrópolis europeas como Londres, París y Berlín que no pierden de vista tampoco a los “trapos” de los famosos. “Lo que lleva la gente cool, es también cool”, sentencia el diseñador Wolfgang Joop.

La mayor parte de la ropa se fabrica en el lejano Oriente, donde las condiciones laborales tienen, sin embargo, muy poco de “glamouroso”. Con todo, H&M hace hincapié en las mejoras que han tenido lugar en sus fábricas en los últimos años. “Cuando se observan las fábricas con las trabajamos, se aprecian también muchas mejoras y progresos”, recalca la marca sueca. En los países donde fabrica su ropa, H&M se atiene a las leyes locales en cuando a salario mínimo y pago de horas extras, añade la compañía.

Para comprobar las afirmaciones de H&M, un equipo de Der Markencheck viaja hasta Bangladesh, lugar de procedencia de muchas de las prendas de la marca. Allí se reúne con una de la costureras de las fábricas que H&M tiene en el país asiático. La mujer vive con su madre y con su hija de una cabaña de unos pocos metros cuadrados, trabaja 14 horas al día y recibe 35 euros al mes. El dinero, que le llega para comer y para el alquiler de su pequeña vivienda, es, sin embargo, insuficiente para la educación de su hija.

El salario mínimo en Bangladesh es de apenas 30 euros mensuales. Aun así, los expertos aseguran que serían necesarios al menos 65 euros al mes para garantizar la dignidad de la condiciones de vida del trabajador.

El “examen” de Der Markencheck a la marca H&M termina con una evaluación regular. Por precios muy bajos, los clientes de H&M reciben ropa de calidad aceptable. Pero detrás de este exitoso binomio se esconde una realidad dolorosa: las de las miserables condiciones de vida de las costureras de la marca en el continente asiático.

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