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La nueva ley de publicidad exterior llega hasta el menú del día

El Ayuntamiento de Madrid ha intensificado la campaña de retirada de encerados provocando en enfado de los hosteleros, que ya ven afectados sus negocios por la Ley Antitabaco.

Tal y como recoge hoy El Mundo, Nicolás, propietario de la sidrería Casa Larrondo, situada en la Plaza de las Descalzas, asegura que su negocio desde que el Ayuntamiento “le puso la soga al cuello”. La última de las numerosas multas que ha recibido el hostelero asciende a 36.000 euros: una pareja bebía sidra a las puertas de su local, “me acusan de que mi establecimiento incumple la ley antibotellón, aunque los clientes ni siquiera pisaban la calle”, asegura el mesonero.

El Consistorio ya ha advertido a Nicolás de que debe retirar las macetas que decoran la entrada de su local y le han requisado los carteles publicitarios que ocupaban la vía pública.

Esta situación también la viven numerosos hosteleros de la zona. Se sienten desamparados ante las ordenanzas municipales. Dicen que llevan años utilizando pizarras para atraer clientela y hasta ahora nadie se había quejado.

Algunos se niegan a cumplir las ordenanzas. Rafael, encargado de All U Can Eat, se niega a retirar su pequeño encerado custodiado por un hombre-anuncio que reparte panfletos con las ofertas.

La prohibición de publicar elementos publicitarios en el exterior no afecta sólo a restaurantes. A Alberto de la óptica Alain Afflenlou también le han confiscado su expositor. “Nos cuentan que obstaculiza el paso porque la gente puede tropezar con él. Sin embargo, el pavimento está lleno de altibajos que provocan muchas caídas y nadie lo arregla”, comenta el vendedor.

“Las leyes están para cumplirlas. Si los establecimientos tienen barreras arquitectónicas en la vía sin tener una autorización, lógicamente son multado”, informan desde el Ayuntamiento.

Según explica el Consistorio, la medida está destinada a proteger a los viandantes, especialmente a los invidentes y minusválidos. “No es una cuestión de dinero, sino del derecho de las personas a pasear por la calle”, defiende el Área de Medio Ambiente, además aseguran que “estas quejas son electoralistas porque la publicidad se puede anclar a la pared, donde no molestan”.

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