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La tecnología detrás de las financieras de minicréditos

creditoMucho ha llovido desde que allá por los años 90 una empresa francesa llamada Cofidis apareciera en nuestras televisiones para patrocinar equipos ciclistas en el Tour de Francia, al tiempo que los anuncios en la tele nos preguntaban si necesitábamos dinero. La irrupción de estos préstamos personales permitió que muchos particulares accedieran a una financiación de una manera más rápida alejada de la burocracia que presidía los trámites de la banca tradicional. Veinte años después, el panorama de estos créditos exprés ha experimentado una revolución de la mano de internet y el minicrédito, el hermano menor de aquellos primeros créditos y que ahora es el rey del llamado "dinero rápido".

En el panorama actual, donde el comercio electrónico está plenamente asentado como medio de consumo masivo y con un deprimido mercado crediticio, las empresas financieras que ofertan estos minipréstamos han encontrado el escenario perfecto para desarrollar su actividad. Mediante dos pilares tecnológicos fundamentales: el sistema de scoring y las transferencias automatizadas, estas compañías ofertan en su publicidad créditos de pequeño importe (no más de 600 euros) que son transferidos a la cuenta del cliente en 10 minutos. Veremos cómo es posible.

El secreto del éxito: scoring y automatización de transferencias

Otorgar un crédito, por pequeño que sea, necesita una validación y comprobación de datos que le asegure al prestamista que el prestatario va a cumplir con el compromiso de devolución. Una revisión de tus condiciones económicas permite analizar su solvencia y sus posibilidades de acceder al crédito. A pesar de las pequeñas cantidades prestadas, estas empresas también realizan un estudio de las características de los solicitantes, pero en un orden de profundización llevado a la mínima expresión comparado con los estudios de solvencia del ámbito bancario. Para lograr esa rapidez en la gestión del préstamo, este análisis debe hacerse de manera automática y es ahí donde entra en juego el ignoto y famoso ente tecnológico-financiero conocido como scoring. Esto no es más que un sistema informático que, mediante el establecimiento de unos parámetros, admite o rechaza las solicitudes entrantes. En el mundo crediticio el scoring se erige como el validador de la concesión de créditos, es el fundamento de la velocidad de gestión de estos minicréditos.

Cuando rellenamos los datos que todas estas empresas nos requieren en el formulario de solicitud de sus páginas webs estamos alimentando a este voraz sistema que determinará nuestra calidad crediticia. Las entidades financieras ajustan las condiciones del scoring para permitir o denegar la entrada de más solicitudes, atendiendo principalmente, a sus niveles de créditos impagados. A menores requisitos, mayor número de clientes, pero mayor riesgo de elevar los índices de morosidad. Esta es la razón por la que la misma solicitud es admitida en algunas financieras mientras en otras es rechazada. Uno de los principales factores empleados por algunas de estas entidades es el registro o no en un fichero de morosidad como ASNEF. Esta automatización permite que la respuesta a la petición de crédito sea casi instantánea.

En algunos casos, ciertas empresas financieras además de obligar al solicitante a cumplimentar este formulario, solicitan una documentación acreditativa de su situación personal y financiera. De esta manera, la automatización del proceso es menor, pero aumentan la seguridad de la tramitación por un lado (se limitan las suplantaciones de personalidad) y se personaliza más el expediente del solicitante. En páginas especializadas en préstamos online como la de Cashper.es es obligatorio el envío de documentación, mientras que los minicréditos de la web quebueno.es en cambio presentan un formulario mucho más largo y completo pero no requieren documentación. Estas webs conectan sus servicios con los del banco del cliente mediante tecnologías como las de Instantor, con lo que la verificación de datos es inmediata. El objetivo en ambos casos es recopilar información sobre el solicitante para proceder al estudio instantáneo de solvencia.

El segundo punto fundamental que permite a estas entidades afirmar que otorgar préstamos en 10 minutos es la transferencia instantánea del dinero. Para que esto sea efectivo, las entidades financieras llegan a acuerdos con los principales bancos de ámbito nacional para permitir el envío de ficheros masivos de transferencias. Es un procedimiento rápido y seguro que automatiza el traspaso del dinero a la cuenta del cliente. En caso de la cuenta de destino no pertenezca a alguno de estos bancos, la operación puede demorarse 24 horas como máximo.

Gracias a la implantación del sistema de scoring automático en el backend de sus páginas webs y a los sistemas de transferencias automatizadas, las empresas de minicréditos pueden sacar pecho acerca de que, ahora sí, ofrecen dinero rápido a sus clientes. Los elevados honorarios de este tipo de producto financiero están en el otro lado de la balanza, y será el consumidor el que, como siempre, tendrá la capacidad de decidir.

Nota de Prensa

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