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¿Las culpables de las vacas flacas de McDonald's y Burger King? Las hamburguesas cocinadas con "amor"

hamburguesasA McDonald’s y a Burger King hace tiempo que no les salen los números. Sus restaurantes, antaño llenos hasta los topes, están cada vez más vacíos. Sus hamburguesas, que hacían hace no mucho las delicias de grandes y pequeños, no satisfacen como antes el cada vez más exigente paladar del consumidor.

¿Qué sucede entonces? ¿Le han dejado de gustar al consumidor las hamburguesas? Ni muchísimo menos, el consumidor se sigue chupando los dedos comiendo hamburguesas, pero no las hamburguesas de McDonald’s y Burger King sino las hamburguesas cocinadas con “amor” en pequeños establecimientos locales.

Son esos pequeños establecimientos locales los que están de verdad quitando al consumidor el hambre por las hamburguesas de las grandes cadenas de comida rápida.

Las hamburguesas de esos pequeños establecimientos, que están librando su particular batalla de David contra Goliat, tienen algo que no tienen las de McDonald’s y Burger King: que están cocinadas con ingredientes frescos y que son mucho más sabrosas que las de ambas multinacionales.

¿Otro punto a favor? Que sus precios no son tampoco excesivamente desorbitados. Por apenas 8 euros se posible degustar, por ejemplo, una apetitosa hamburguesa gourmet en “Die fette Kuh”, una pequeña hamburguesería alemana que se jacta de estar robando clientes a McDonald’s y compañía.

En el éxito de las pequeñas hamburgueserías locales tiene que mucho que ver “el sabor, pero también el trato personalizado y el ambiente. Este tipo de establecimientos te tocan de alguna manera el ‘coranzocito’. McDonald’s no lo hace”, explica el experto en marketing Jon Christoph Berndt, en declaraciones a la televisión alemana RTL.

La creciente popularidad de las pequeñas hamburgueserías locales está haciendo muchísimas pupa a McDonald’s, sobre todo su “patria chica”, Estados Unidos. No en vano, durante el pasado mes de febrero las ventas de la famosa cadena de comida rápida se desplomaron en Estados Unidos un 4% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Al otro lado del charco la pujanza de establecimientos expertos en el arte de cocinar la comida rápida con “amor” como Chiplote, Five Guys y Panera está provocando una auténtica sangría en las ventas de la multinacional norteamericana.

Para parar la “hemorragia” McDonald’s quiere poner de ahora en adelante más el acento en los alimentos saludables y frescos. La compañía anunció la semana pasada que dejaría de comprar pollos criados con antibióticos para humanos.

Por su parte, Burger King quiere reconciliarse con los consumidores retirando los refrescos de los menús infantiles.

¿Seguirán estos pequeños gestos para que los consumidores vuelvan en tropel a McDonald’s y Burger King? Todo apunta a que será necesario mucho más para conseguirlo.

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