líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Anunciantes

Las lecciones empresariales que toda compañía debería aprender de Apple

Apple es una las empresas más admiradas en todo el mundo. Y no sin motivo. Sus productos son el codiciado objeto de deseo de millones de consumidores de todos los rincones del planeta y no sólo eso, sino que el que prueba con Apple, siempre repite. Más que clientes, la compañía de la manzana tiene fans, los cuales desarrollan una especie de fervor religioso por todo lo que la sale de las fábricas de Apple.

En el éxito de Apple, tiene mucho que ver la organización y la dirección de la compañía, que tuvo durante los últimos años como director de orquesta a Steve Jobs. Business Insider recoge a continuación algunas de las lecciones empresariales que toda empresa debería aprender de Apple.

– Concentrar a los mejores trabajadores de la empresa en el proyecto más importante de la compañía
Cuando Apple comenzó a trabajar en el iPhone, puso a trabajar a sus mejores empleados en este proyecto, en el que participó también el departamento de Mac de la empresa de la manzana.

– Mantenerlo todo en secreto
En Apple, el secretismo va más allá de no desvelar nada a la prensa sobre los actuales proyectos de la compañía. Se trata de que los empleados no revelen nada de aquello en lo que están trabajando a sus propios compañeros de trabajo. Desde el punto de vista empresarial, el secretismo tiene varios beneficios. Por una parte, impide que los productos más novedosos resten brillo a los productos que ya están en el mercado. Y por otra, permite que los empleados estén más concentrados en su trabajo, sin preocuparse por lo que hacen los demás.

– Obsesionarse con los detalles
En Apple es tan importante el acabado final del iPhone o del iPad como su packaging. Se trata de enamorar al cliente a primera vista. La atención del detalle es una las características que diferencia a Apple de sus más directos rivales en el mercado.

– Obviar la investigación de mercados y hacer lo que lo empresa quiere
Apple fabricó el primer ordenador Macintosh porque “realmente queríamos uno”, aseguró Steve Jobs a principios de los años 80. Este mismo pensamiento “egoísta” fue el dominante en la fabricación del iPhone y del iPad. Apple fabrica los aparatos que quiere fabricar y que considera que son mejores que los que ya hay en el mercado.

– Permanecer centrado
A diferencia de empresas como Google, que tiene frentes abiertos en múltiples sectores simultáneamente, Apple se concentra sólo en unos pocos sectores para obtener siempre la excelencia en cada uno de ellos.

– Obviar la investigación de mercados, pero prestar atención a los usuarios
Puede que Apple haga caso omiso a la investigación de mercados, pero ello no quiere decir que no preste atención al usuario. De hecho, la empresa de la manzana se basa en la observación del usuario para dar sus próximos pasos empresariales.

– Los beneficios y las pérdidas sólo atañen al director financiero
Peter Oppenheimer, el director financiero de Apple es la única persona dentro de la empresa de la manzana que conoce el balance de beneficios y pérdidas de la compañía. Sólo Steve Jobs se permitía también el lujo de echar un vistazo a esas cifras.

– Nombrar a responsables individuales
En todo producto, en toda característica de un producto de Apple, hay siempre una persona detrás que asume el éxito o el fracaso del mismo. “En Apple, es siempre posible encontrar al responsable”, solía decir Steve Jobs.

– Contratar a la mejor gente
Apple es una empresa sobresaliente, por lo que sólo contrata a personas sobresalientes.

– Limitar la presencia de los altos ejecutivos de la empresa en otras compañías
Apple no permite que sus altos ejecutivos se alejen demasiado de Apple. Tim Cook ha sido el único ejecutivo de la empresa de la manzana que se ha sentado en el consejo de administración de otra compañía (Nike).

– Formar grupos de tamaño reducido
Los equipos de Apple que trabajan sobre un determinado producto están siempre integrados por menos de 100 personas.

– No ascender a los empleados sin una razón de peso
En la mayor parte de las empresas, cuando un empleado hace bien su trabajo suele ser ascendido a otro puesto. En Apple, sin embargo, ésta es una práctica no demasiado común. La empresa de la manzana apuesta en su lugar por los aumentos de sueldo e intenta a mantener a la gente que funciona en su mismo puesto.

– Controlar los mensajes de la empresa
El control de Apple sobre sus mensajes es notorio. Rara vez da respuestas a la prensa y también muy rara vez sus ejecutivos se prestan a hacer comentarios. Para sus comunicaciones públicas, Apple apuesta por grandes eventos en los que todo está atado y bien atado.

– Empezar siempre con el diseño
La mayor parte de las empresas generan ideas de producto y planes de marketing antes de ponerse a hablar con el diseñador del producto. Todo lo contrario a lo que sucede en Apple, donde es el diseñador el que lleva la batuta desde el principio.

– Centrarse en el consumidor
El objetivo último de Apple es siempre crear productos y experiencias que sus clientes terminen “amando”.

¿Por qué las marcas que destacan tienden a volver a la mediocridad?AnteriorSigueinteÁlvaro del Castillo (TAPTAP Networks): El futuro de la publicidad móvil

Noticias recomendadas