Anunciantes

a baza de L’Oréal para frenar la experimentación con animales

L'Oréal cultiva piel asiática para frenar la experimentación con animales en China

L'OréalLas organizaciones animalistas llevan años presionando a las grandes compañías de cosméticos para frenar la experimentación con animales. Desde el año 2013, este tipo de prácticas se encuentran prohibidas en la Unión Europea y su existencia e Estados Unidos es marginal. A pesar de ello, en China se siguen utilizando este tipo de procedimientos para los productos extranjeros importados. Compañías como L’Oréal, Shiseido, Estée Lauder o Procter & Gamble se han visto inmersas en varias polémicas después de que se denunciara que en algunos de sus laboratorios en China existían animales con la piel e, incluso, los ojos llenos de cosméticos para descartar alergias y efectos irritantes, según ElPaís.com.

Ninguna de las multinacionales quiere renunciar a un mercado como el chino, que está cerca de desbancar al estadounidense, con 32.000 millones de euros de volumen de negocio. Cada año, unos 375.000 conejos, cobayas, ratas y otros animales son empleados por la industria cosmética en el país asiático, según la organización animalista Humane Society International.

Pascale Mora, bióloga y directora de comunicación científica de L’Oréal, asegura que es el Gobierno chino el que financia las pruebas en animales y las lleva a cabo, siendo su participación inexistente. La compañía, a la que pertenecen marcas internacionales como Lancôme, Cacharel, Yves Saint Laurent o Garnier, dejó de testar sus ingredientes con animales tras la prohibición europea del 2013 y ya en 1989 dejó de probar sus productos acabados. Pero PETA sigue incluyéndola en su lista de empresas vinculadas a la experimentación con animales por las pruebas obligatorias del Gobierno chino.

Para evitarlo, la compañía inauguró en 2011 en Lyon, Episkin, una auténtica fábrica de piel humana. “En 2010 desarrollamos piel asiática. Para el mercado chino es muy importante testar los productos en piel asiática, no en piel caucásica. Desarrollamos este método como alternativa a la experimentación con animales”, explica Mora. La piel humana se cultiva a partir de donaciones, como prepucios procedentes de operaciones de fimosis y restos de piel de abdominoplastias y cirugías de reducción de pechos. Descartados los efectos irritantes y corrosivos, las evaluaciones se completan con pruebas en voluntarios.

Según las cifras de L’Oréal, fabrican entre 100.000 y 130.000 unidades de piel humana anualmente, vendiendo cada dos centímetros cuadrados a otras empresas por unos 50 euros, según Nathalie Seyler, directora general de Episkin. Su principal competencia es MatTek, compañía estadounidense fundada en 1985 por dos ingenieros del MIT.

Shanghái fue la sede escogida por la multinacional para abrir otra fábrica especializada en piel asiática, en el 2014. Según Seyler, “fue un gran paso y la legislación china comenzó a evolucionar”. Su equipo ha impartido cursos de formación a 250 científicos chinos y en noviembre de 2016 por ver primera la Administración de Alimentación y Medicamentos de China aprobó un método sin animales.

Organizaciones contrarias a la experimentación con animales, como el Instituto para las Ciencias In Vitro, de Estados Unidos, se muestran optimistas. La agencia reguladora de la provincia china de Zhejiang inauguró un laboratorio sin pruebas en animales con su asesoramiento y su presiente, Eric Hill, adelantó el fin de la experimentación con animales y la construcción de métodos alternativos que apoyen cambios en la regulación.

Te recomendamos

#Highway2Sales

NH

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir