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LOS COCHES DE LUJO PREFIEREN A LOS FAMOSOS

Mercedes se convirtió en el coche al que había que aspirar en Alemania cuando el canciller Konrad Adenauer eligió esta marca para la movilidad de su cuerpo de autoridades y ministros. Desde entonces, las otras grandes marcas automovilísticas alemanas han estado pendientes de ser los chóferes de las elites políticas y sociales.

Ser el servicio de limusinas de las elites tiene sus ventajas. De hecho, es la mejor campaña de promoción para una marca de automóviles, ser el coche que deja a las estrellas en la alfombra roja o a los políticos en la entrada de la reunión oficial de turno. Además, si una inserción publicitaria en televisión cuesta decenas de miles de euros, la aparición de las flotas de vehículos en todos los informativos no tiene precio. Y para ellos es tan importante el glamour de las estrellas como el perfil responsable y objetivo de los políticos.

Se trata también de ser la marca elegida por los miembros de la elite. Para ello, tienen que vivir la experiencia, vivir al menos una prueba de conducción indirecta. Fue el caso, por ejemplo, de Zinedine Zidane; cuando el futbolista jugaba para el Real Madrid, equipo patrocinado por Audi desde hace años, se convirtió en un devoto de la marca y compró varios modelos para sus familiares.

Figurar entre la elite
Para una marca Premium es obligatorio figurar en el parque móvil de la política y de ciertos niveles sociales. Las marcas que llevan a los poderosos y a los importantes quedan irradiadas por su imagen ante la sociedad, como declara Bernd Quinzler, director de patrocinios en Audi, a la publicación especializada W&V.

No es un trabajo fácil. Audi y BMW han tenido que trabajar durante años para desbancar a Mercedes de su lugar exclusivo entre las estrellas: contactos con el gobierno y grandes casas artísticas, trabajo de lobbies, y contar con una oferta de lujo. Por eso ahora se ve a Audi y BMW figurando en eventos como el Foro Económico Mundial de Davos, las cumbres del G8 y las reuniones de la presidencia del Consejo de la Unión Europea. Pero también en los más importantes eventos artísticos y deportivos en gran parte de Europa, como la Copa de América (BMW y Mercedes).

Los despliegues para cubrir estos eventos son inmensos y no pueden realizarse demasiado a menudo. Audi participa en un máximo de diez grandes eventos al año, con una flota VIP de 100 Audi A8 en versión alargada y 20 en versión blindada, aunque pueden ofrecer más vehículos.

Por su parte, BMW cuenta con una flota de lujo de 400 vehículos (series 5, 7 y X5) a disposición de todos los departamentos de la empresa. Pero además tiene 1.500 vehículos de servicio de enlace a disposición de la gente VIP. Además, BMW tiene muy en cuenta la escenificación de la marca e instruye a sus chóferes, dado que son ellos quienes conducen el encuentro de los VIP con la marca.

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